miércoles, 17 de agosto de 2011

Somalia No es la sequía, es el imperialismo


Miguel Giribets
Rebelión


Somalia tiene una población de unos 10 millones de personas. El 98% es de la misma etnia y la misma religión (musulmana sunnita). Esto debería ser una buena base para constituir un país cohesionado, a diferencia de la mayoría de países africanos, donde se ha aprovechado la diversidad multiétnica y/o multirreligiosa para enfrentar a su población y saquear sus riquezas. No ha sido así: el factor que ha dividido es la existencia de 10 tribus y múltiples clanes y sub-clanes.


Los somalíes viven en el país más pobre del mundo después de Niger y Sierra Leona, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. En la actualidad, el 87% de la población es analfabeta y el 85% de los niños en edad escolar no van al colegio. La esperanza de vida de 47 años; uno de cada 10 niños muere al nacer y el 25% de los niños que sobreviven mueren antes de cumplir 5 años. Somalia tiene una de las peores tasas de mortalidad infantil del mundo: 117.7 niños por cada 1.000. Las causas de muerte de los niños son la desnutrición y la diarrea.


Según datos de octubre de 2007, la tasa de malnutrición estaba en el 17%, dos puntos por encima de lo que se considera como catástrofe humanitaria; el 20% de los menores de 5 años sufrían malnutrición en 10 regiones. Ahora la situación es mucho peor.


Hay un médico por cada 100.000 habitantes y algunas gentes han de recorrer 700 km para encontrar al médico más próximo. No hay Ministerio de Sanidad, los 45 hospitales del país son privados. En consecuencia, casi la totalidad de la población carece de un sistema público de salud. Hay 3 compañías de teléfonos privadas y varios hoteles de lujo, con guardaespaldas privados.


El intento de formar una policía en 1998 fracasó. Se trataba de adiestrar a 3.000 hombres, pero como no cobraban, fueron desertando hasta que no quedó ni rastro del cuerpo policial.


El 43% de la población vive con menos de 1 euro al día. Los billetes no los emite el Banco Central, que desapareció en 1991. Los billetes los confeccionan empresarios locales y se imprimen en Canadá. En esta situación, la tentación de imprimir billetes falsos es demasiado fuerte; con ello, se contribuye a disparar la inflación y la miseria de las gentes de Somalia. El primer banco desde 1991 se abrió en 1997: al Barakaat, aunque de 300 empleados, 100 eran guardaespaldas armados, pues no hay seguridad pública. En 2001 este banco era el grupo financiero más importante del país, con sucursales en 40 países. Pero los norteamericanos –a quienes ya les va bien que este país no levante cabeza-, no podían consentirlo: en noviembre de 2001, Bush declara que este banco es “amigo de bin Laden” y congela los bienes del banco en EEUU; es un golpe durísimo a la reconstrucción económica de Somalia, pues, por ejemplo, el 80% de la población recibe dinero de las remesas que llegan del extranjero a través de este banco, entre 700 a 1.000 millones de dólares cada año, y ahora esto ya no será posible; ésta es uno de las mayores fuentes de ingresos del país.


También por estas fechas los EEUU cortaron el acceso a Internet desde Somalia, acusando a las dos compañías que lo comercializaban de pertenecer a al Qaeda.


Las exportaciones de cabras, ovejas y camellos eran el 80% del total de las exportaciones totales. Pero están prohibidas por motivos sanitarios, aunque el problema se solucionaría fácilmente con vacunaciones y controles veterinarios.





Pero… Somalia es un pais muy rico


Cuenta con grandes reservas de gas y petróleo; en 1986 el gobierno concedió a 4 grandes corporaciones el permiso para la extracción de crudo: Conoco, Amoco, Chevron y Phillips, que controlaban el 75% de los campos petrolíferos.


Además, tiene reservas de uranio, hierro, estaño, bauxita, cobre y sal.




… y con un gran valor estratégico


Por Somalia pasa el tráfico de mercancías del Mar Rojo, un 13% del tráfico marítimo mundial, que incluye el petróleo de Oriente Medio. Por eso, había que evitar las influencias “peligrosas” (soviéticas en una época, chinas en la actualidad), aunque para ello haya que destrozar un país y condenar a la muerte por hambre a gran parte de su población.


“Ya en 1991 el general Schwarzkopf que en la época era nada menos que el jefe del estado mayor para el sudeste asiático presentó un informe al senado donde decía: “el embudo estratégico del mar rojo es el centro de los intereses de EEUU ahí donde convergen África y Asia. El estrecho será cada vez más importante debido al acrecentamiento de las capacidades de tratamiento y de exportación de Arabia cuyo petróleo deberá pasar en su mayor parte por el ya que los superpetroleros son demasiado grandes para el canal de Suez.” (1)


También Israel tiene intereses estratégicos. “Israel tiene el proyecto de prolongar el oleoducto Bakú, Azerbayán–Cehyan,Turquía, que se inauguró justamente al comienzo de la guerra del Líbano, y de convertirlo en una autopista energética conectándolo con el ya existente oleoducto Trans-Israel que cruza el país y acaba en el mar Rojo. Y Somalia está justamente en la salida y entrada del mar Rojo lo que le otorga una importancia geoestratégica evidente.” (2)





De la independencia a la crisis de 1990


Somalia se hace independiente en 1960. Desde el principio, la URSS ayudó al país. Las décadas de los años 60 y 70 fueron los mejores años para los somalíes: las condiciones sociales, la sanidad y la enseñanza alcanzaron niveles más que aceptables. La agricultura y ganadería alcanzaron un nivel tal que hacían de Somalia en un país autosuficiente para alimentar a su población.



Los problemas comenzaron en 1977 por los enfrentamientos con su vecina Etiopía. Las autoridades somalíes pretendieron anexionarse la región etíope de Ogadén, de mayoría de población somalí, y atacaron a Etiopía. En aquel momento, Etiopía era un país que marchaba hacia el Socialismo, con el apoyo soviético. La URSS intervino y lograron un acuerdo de paz, pero Somalia no lo respetó, persistió en su agresión a los etíopes y se pasó al bando imperialista. Una vista informal de Kissinger a Mogadiscio selló las nuevas relaciones del país con los EEUU.


Con el viraje hacia Occidente, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial entraron en Somalia para saquear el país:


- Le imponen fuertes devaluaciones de la moneda nacional, con los que la deuda externa se engorda hasta niveles insostenibles y la dependencia financiera de los bancos occidentales se hace asfixiante. De 1981 a 1990 la deuda externa se más que duplicó, pasando de 1.000 millones de dólares a 2.300 millones. En la actualidad, la deuda es de 3.000 millones de dólares; no es mayor porque al no haber un Estado las entidades financieras occidentales no prestan dinero, por las dificultades de recuperarlo.

- Le imponen la importación de alimentos –como hicieron con el resto del países del Tercer Mundo-, con lo que se destruye la agricultura y la ganadería locales, base de subsistencia de la población.

- Se aplican las “leyes de mercado”, que consisten en reducir el gasto sanitario en un 78% del 1975 a 1989, el de educación en 82 dólares/año/niño en 1982 a 2 dólares/año/niño en 1986, etc., etc. Frente a todo ello, Somalia compró a EEUU en los años 80 armas por valor de 200 millones de dólares.


Los programas de ajustes traen el desempleo, la liquidación de los subsidios a la agricultura, la liquidación del gasto social, salarios de miseria, aplastamiento de los derechos laborales y pobreza generalizada.


Ante la destrucción de la economía somalí, comienza a llegar ayuda humanitaria. Pero los funcionarios y militares corruptos se apropiaron del 80% de la ayuda alimentaria en estos años.


Las condiciones de vida de la población caen en picado. En 1991, la lucha armada de los distintos clanes derroca al gobierno. Pero el país cae en manos de estos jefes de clanes y tribus, en luchas continuas entre ellos.


En 1991 la región norteña de Somalilandia se autoconstituye en país independiente. Otra región, Puntland sigue sus pasos a partir de 1998, aunque sin declaración formal de independencia. Estas dos regiones gozan de una cierta estabilidad, entre otras cosas porque, al no ser países reconocidos internacionalmente, ni el FMI ni el Banco Mundial ha desembarcado en ellos para crearles deuda externa ni otras dependencias financieras.


Somalilandia tiene unos 2 millones de personas mayoritariamente del clan de los issaqs y proclamó una Constitución en 1997. Mantiene cierta actividad comercial a través del puerto de Berbera. Comprende casi la mitad norte del país. Puntland se estructura en torno al clan de los majestins. Comprende la parte noroeste del país. El resto de Somalia, casi un 60% del territorio, queda en manos de los diversos clanes y tribus, que se mantienen en lucha continua.




Intervencion norteamericana 1992-1993


La intervención norteamericana tiene lugar entre 1992 y 1993, junto con diversas tropas de la ONU que permanecieron hasta 1995.



La invasión se hizo con todo lujo de medios: fue retransmitida en directo por las cadenas de televisión. Era un Hollywood hecho realidad, aunque acabó en tragedia porque la población se opuso con las armas a la intervención extranjera. Más de un centenar de cascos azules murieron en estos años. El caso más conocido se produjo en octubre de 1993, cuando 18 soldados norteamericanos muertos fueron arrastrados por las calles de Mogadiscio y las imágenes recorrieron todo el mundo. A los pocos días, los estadounidenses abandonaban el país.


Se llamaba la operación “restaurar la esperanza”, aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU, y fue realizada en medio de una sequía y una hambruna generalizadas. En 1992 murieron de hambre unas 300.000 personas. Como explica Chomsky “…mientras el conflicto seguía activo el hambre era terrible, la población moría y se producían muchas muertes, los EE.UU. simplemente se mantuvieron al margen sin mostrarse dispuestos a hacer nada al respecto. Cuando la lucha disminuyó, cuando parecía que iba a producirse una buena cosecha y había considerables posibilidades de que acabara el hambre, y cuando la Cruz Roja y otras organizaciones eficaces estaban suministrando comida, en ese momento los EE.UU. entraron en el país realizando una demostración de fuerza y una enorme operación de relaciones públicas, esperando recibir al menos una enorme publicidad favorable por su intervención”. (3)


Se habla mucho de los 18 soldados norteamericanos. Pero se habla menos de los 10.000 muertos –hombres, mujeres y niños-, muchos de ellos tirados por las calles de Mogadiscio y miles de torturados y desaparecidos a manos de los cascos azules.


La actuación de los cascos azules Somalia fue incalificable, como también hemos visto en otros muchos lugares del Tercer Mundo. En abril de 1997 se publicaron varias fotos que ilustran la actuación de los cascos azules belgas en 1993. Entre otras, presentaban estas escenas:


* un soldado meando sobre un somalí muerto, con la bota sobre el cuello del fallecido.

* un somalí en el suelo, agarrado por el cabello y la ropa, con un fusil en el cuello; fue asesinado a continuación, según la prensa belga.

* un soldado meando sobre una tumba somalí.

* un adolescente acribillado a balazos.

* dos soldados sostienen a un niño somalí sobre una hoguera; el niño se debate para no morir quemado.

* un soldado obliga a un niño somalí a beber agua con sal después de que le ha obligado a comerse sus propios vómitos.

* obligan a un muchacho musulmán a comer carne de cerdo (prohibida por su religión) mezclada con agua salada, le atan a un tanque y lo ponen en marcha.

* muere un muchacho encerrado en un contenedor metálico bajo el sol.

* varios soldados celebran el cumpleaños de uno de ellos violando a una muchacha.


Las tropas italianas tampoco se quedaron a la zaga. Una serie de fotos también ilustra acciones como éstas:


* fotografías con torturas, violaciones y asesinatos de civiles.

* una violación. "La mujer lloraba, se revolvía y gritaba, pero estábamos en grupo, excitados, y queríamos divertirnos", declaró uno de los violadores (4).

* un soldados con cables en las manos, con los que va a picanear en los testículos a un somalí.

* lanzamiento de granadas sobre vehículos donde iban sólo civiles; “tiraban al blanco para divertirse”, declararon los soldados.

* asesinato de un viejo a patadas.

* una mujer atada a la que se le introduce una bomba cubierta de mermelada por la vagina, “para divertirnos”.

* al menos 10 prisioneros somalíes murieron a causa de las torturas, según consta en el diario de un soldado italiano.


También se conocen atrocidades de los cascos azules del Canadá.





Luchas entre los jefes de los clanes – 1996-2006


Las luchas entre los diversos clanes se han centrando en torno a la capital, Mogadiscio, y el sur del país. Cada año han muertos varios centenares de personas a causa de los combates, muchas de ellas civiles.


Muchos han querido huir del país y alcanzar la península arábiga. Y muchos han muerto en el intento. En 2001 mueren ahogadas 86 personas cuando trataban de huir en barco al Yemen. La tripulación del barco ha lanzado al mar a los pobres viajeros, después de cobrarles una cifra considerable por el pasaje. Lo mismo sucederá con unas 130 personas dos años más tarde y con otro centenar de personas en 2004. En 2006 morirán en el intento de alcanzar Yemen unas 300 personas, y otras 300 se darán por desaparecidas. Al año siguiente, son 800 los desaparecidos.


A partir de diciembre de 2001 (hay que recordar que ya se ha producido el 11-S), se producen los primeros vuelos de espionaje norteamericanos y el posicionamiento de su flota frente a las costas somalíes. EEUU dice que el gobierno de Somalia está infiltrado de agentes de al Qaeda y así se hace imposible la reconstrucción del país. El gobierno solamí sólo llega a controlar algunos barrios de Mogadiscio y algunas zonas en los alrededores de la capital.


Se sabe que grupos militares británicos ya están en suelo somalí. En 2002 se unen 6 buques de la flota alemana a las labores de control frente a las costas de Somalia. No sólo es el pretexto del terrorismo internacional sino, sobretodo, el proteger el expolio de los bancos de pesca que están haciendo las flotas pesqueras occidentales, a lo que se oponen los pescadores somalíes calificados de “piratas” por los medios de comunicación.


El año 2005 es el año del tsunami, que en Somalia produce 300 muertos, otros tantos desaparecidos y 5.000 desplazados. El tsunami pone al descubierto una realidad trágica. Somalia es un basurero de residuos tóxicos y nucleares de las grandes potencias occidentales.





Los tribunales islamicos, 2006


En junio de 2006, tras fuertes combates con varios centenares de muertos, los islamistas de la Unión de Tribunales Islámicos se hacen dueños de la capital, con Sharif Sheikh Ahmed a la cabeza. Los Tribunales Islámicos tienen como base social a clérigos islámicos, juristas, trabajadores, fuerzas de seguridad y comerciantes.


Mogadiscio era un nido de tráfico de armas y drogas a cargo de los jefes de los clanes; todos ellos luchaban - financiados por los EEUU con 150.000 dólares al mes- contra los islamistas. Con este dinero, podían comprar armas en Emiratos Árabes Unidos, Etiopía y Yemen.


Los Tribunales Islámicos (ICU) van creando lo que parece ser un Estado unificado y en paz, como se evidencia en opiniones de la más variada procedencia:


"He podido comprobar que, en aquellas zonas controladas por los tribunales, han asegurado el orden; hay menos puntos de control donde los mercenarios extorsionan a los civiles; ha descendido la agresividad y ya no existe la arbitrariedad de los señores de la guerra", dice Josep Prior, coordinador de Médicos sin Fronteras-España (MSF) en Somalia. “Progresivamente pero en poco tiempo la ICU logró llevar la ley y orden a todo el país, eliminaron las drogas y las armas de las calles, hicieron accesibles los servicios básicos de atención sanitaria y educación, aportaron estabilidad a la sociedad civil, se aseó la ciudad, los puertos marítimos y los aeropuertos volvieron a abrirse para el tráfico comercial, etc. (5)


Amina Mire, miembro eminente de la diáspora somalí reconoce que: “muchos somalíes que no son religiosos han visto como su seguridad mejoraba bajo la dirección de los Tribunales Islámicos. Queremos darles a estos tribunales el tiempo necesario para limpiar las calles de violencia. Después de haber restablecido el orden, estos tribunales habían podido progresivamente modernizar sus interpretaciones y aplicaciones de las leyes islámicas. Una gran parte de los somalíes que viven en el extranjero estaban dispuestos a volver al país una vez que la paz y la seguridad fuesen restablecidas. “ (6)


“Se instaló una extensa red de programas y centros de seguridad social, clínicas sanitarias, cocinas colectivas y escuelas primarias para atender a gran número de refugiados, campesinos desplazados y pobres urbanos. Estas actuaciones aumentaron el apoyo popular a los ICU.” (7)


"No debemos olvidar que los así llamados islamistas han creado un sentido de estabilidad en Somalia y han promovido la educación y otros servicios sociales, mientras que los señores de la guerra mutilaban y asesinaban a civiles inocentes," declaró Ted Dagne, especialista en el Cuerno de África del Servicio de Investigaciones del Congreso (8)


En pocas semanas, los islamistas toman las principales ciudades del país. Inmediatamente, unos 300 soldados etíopes cruzan la frontera para impedir el avance de los Tribunales Islámicos. A continuación, en julio de 2006, son 8.000 los soldados etíopes que llegan a Baidoa, sede del gobierno de transición, a 245 km al NO de Mogadiscio. Poco después, los soldados etíopes en Somalia llegarán a los 15.000 efectivos.


Se forma un nuevo gobierno en Baidoa, con un exmarine norteamericano como ministro del Interior. En diciembre de 2006, la ofensiva de las tropas etíopes derrota a los islamistas, que han de abandonar Mogadiscio. La Cruz Roja denuncia que hay miles de desplazados, a causa de los combates.


“Washington aseguró que una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas reconociera el diminuto enclave del señor de la guerra de Baidoa como gobierno legítimo. Esto se llevó a cabo a pesar del hecho de que toda la existencia del TFG [gobierno de transición] dependía de un contingente de varios cientos de mercenarios etíopes financiados por los EEUU. Como las tropas del ICU [islamistas] se desplazaron hacia el oeste para desalojar a Yusuf de su puesto fronterizo –que comprendía menos del 5% del país-, los EEUU aumentaron su financiación al régimen dictatorial de Meles Zenawi en Etiopía para que invadiera Somalia.” (9)


“La mayor parte de periodistas, expertos y observadores independientes reconocen que sin la presencia de un apoyo ‘exterior’, principalmente la presencia de al menos 10.000 mercenarios africanos (‘mantenedores de la paz’) financiados por EEUU y la UE, el régimen de Yusuf se hubiera hundido en cuestión de días, cuando no de horas. Washington cuenta con una coalición informal de clientes africanos –una especie de ‘Asociación de Hombres de Paja Subsaharianos’ (ASS, en sus siglas en ingles)- para reprimir el descontento masivo de la población somalí e impedir el retorno de los Tribunales Islámicos populares. Las Naciones Unidas declararon que no enviarían un ejército de ocupación hasta que los contingentes militares de la ‘ASS’ de la Organización para la Unidad Africana hubieran ‘pacificado’ el país.” (10)





2006-2011, el caos total


Pero la derrota de los islamistas no acalla la protesta popular contra los invasores etíopes. En enero de 2007 se producen fuertes movilizaciones en la capital contra la presencia de esas tropas. Pronto se reanudan los combates armados entre islamistas y etíopes; en marzo mueren más de 1.000 personas en Mogadiscio y 1.400.000 (la mitad de la población) han abandonado la ciudad. En abril mueren en Mogadiscio unas 300 personas en los combates; muchos cadáveres se pudren por las calles.


Por su parte, los EEUU inician una serie de bombardeos, sobretodo en el sur del país, con el pretexto de matar a los terroristas de al Qaeda. En el mes de enero de 2007 y durante 5 días seguidos, los EEUU lanzan sus bombas en la zona produciendo un centenar de muertos civiles.


“En dieciséis años de gobierno anárquico de los señores de la guerra, la denominada “Comunidad Internacional” no mostró nunca interés alguno por intervenir en Somalia. Sin embargo, precisamente una vez que los tribunales islámicos lograron imponer orden y estabilidad, vieron cómo el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en noviembre del año pasado y bajo instigación estadounidense, votaba la resolución 1752, que abría la puerta a la intervención etíope que les llevaba de nuevo el terror y la anarquía de los que acababan de liberarse. (11)


En marzo de 2007 llegan a Mogadiscio tropas ugandesas, unos 1.500 soldados (aunque la Unión Africana tiene previsto enviar 8.000 efectivos), con la intención de reemplazar a las tropas etíopes, a las que la población somalí odia profundamente. Los motivos de este odio los explica un funcionario de la Unión Europea, que declaraba al jefe de la delegación europea para Somalia que “fuerzas militares etíopes y somalíes en ese país pueden haber cometido crímenes de guerra y que los países donantes podrían ser considerados cómplices si no hacen nada por detenerlas. Tengo informarle que existen motivos concretos para creer que el gobierno etíope y el gobierno federal transitorio de Somalia y el comandante de la Fuerza (de mantenimiento de la paz) de la Unión Africana, posiblemente también incluyendo al Jefe de Misión de la Unión Africana y otros funcionarios de la Unión Africana han, mediante comisión u omisión, violado el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional,” (12)


Un informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU señala unos meses más tarde que "el TFG y las fuerzas etíopes han llevado a cabo rastreos casa por casa y detenciones arbitrarias. Nos han llegado informes de civiles rodeados y ejecutados, incluidos casos de hombres a los que se les ha degollado como castigo colectivo", subraya. "Estos actos barbáricos son una grave violación del Derecho Internacional Humanitario". (13)


En mayo de 2008 un informe de Amnistía Internacional indica que "las ejecuciones extrajudiciales de civiles a manos de soldados etíopes han crecido de forma marcada" (14). También se recoge el testimonio de una mujer violada tras sacarle los ojos a su hermano, de violaciones en serie y muertos degollados. Michelle Kagari, subdirectora del Programa Regional para África de Amnistía Internacional señala que “en Somalia, la población sufre homicidios, violaciones y torturas; los saqueos son un fenómeno generalizado, y se destruyen vecindarios enteros” (15). Amnistía Internacional insiste en sus escritos en que los etíopes “matan como a cabras” a la población civil somalí y documenta numerosos casos de asesinatos de somalíes por las tropas etíopes, como el de que “soldados etíopes le rajaron la garganta a un niño pequeño frente a su madre”.


El representante especial de Naciones Unidas para Somalía, Ahmedou Ould Abdalá, declarará más tarde que "está en curso un genocidio sin nombre e ignorado, que está sacrificando una generación entera". (16)


A finales de 2007, Mogadiscio es tan sólo un campo de batalla: "Miles de personas están huyendo. La situación es desesperada para los civiles, debido a que ambos bandos utilizan artillería de manera indiscriminada, tal como sucedió durante los encarnizados combates de marzo pasado (…) Una multitud enardecida incendió la comisaría de Hawlwadag, después que los milicianos islámicos la capturaran y liberaran a los presos", señala un testigo presencial. (17)


"Seis de los 17 distritos están prácticamente desiertos debido a la inseguridad y los desalojos forzados. La destrucción de casas e infraestructura es casi total", según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA). (18)


El año 2008 conoce importantes avances islamistas, con la toma de algunas ciudades importantes. Los EEUU siguen con sus bombardeos sobre población civil: un periodista de AP recoge este testimonio de un niño de 13 años: "El ataque estadounidense mató a mi hermano, mi hermana y mi abuela. Somos refugiados y huimos de Mogadiscio. ¿Desde cuándo nos convertimos en terroristas?" (19). Se producen varias manifestaciones contra los bombardeos a los gritos de "Abajo el gobierno de Bush" y "Abajo sus marionetas".


A finales de 2008 la situación se hace insostenible. Un informe de Human Rights Watch dice que “Dos años de guerra sin restricciones y de violentos abusos de los derechos humanos han contribuido a generar una crisis humanitaria que empeora cada día y que no recibe las respuestas adecuadas. Desde enero de 2007, al menos 870.000 civiles han escapado del caos tan sólo de Mogadiscio, las dos terceras partes de la población de la ciudad… Las necesidades humanitarias de Somalia son enormes. Las organizaciones humanitarias estiman que más de 3,25 millones de somalíes –alrededor del 40% de la población del centro y del sur de Somalia- se encontraban ya en situación de desesperada necesidad a finales de 2008… Las milicias, que campan por sus respetos, han robado, asesinado y violado a las personas desplazadas en las carreteras del sur que van hacia Kenia. Cientos de somalíes se han ahogado este año en intentos desesperados de cruzar en bote el Golfo de Aden para llegar a Yemen.” (20)


En enero de 2009 se retiran las fuerzas etíopes, y son reemplazados por soldados de Uganda y Burundi. EEUU sigue armando al gobierno somalí: desde la toma del poder por Obama, se han recibido 80 millones de toneladas en armas, pese a que los prohíben los acuerdos internacionales.


En mayo los islamistas controlan el 60% de Mogadiscio. El gobierno sólo controla una mínima parte de la capital, y ello gracias a las fuerzas extranjeras. A mediados de 2011, en medio de la mayor crisis humaitaria, los EEUU reanudan los bombardeos con aviones no tripulados. En la actualidad, se ha superado el millón de muertos a consecuencia de los enfrentamientos armados desde 1990.






Las crisis humanitarias


Desde los años 80 –y especialmente desde los años 90 del siglo pasado- el sufrimiento de la población somalí no cesa. La hambruna es ya un mal crónico. Somalia vive una tragedia que dura ya dos décadas como mínimo.


En noviembre de 1998, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el país tenía 700.000 personas afectados de hambruna; ha habido 3 malas cosechas consecutivas y fuertes inundaciones en el sur por el desbordamiento de dos ríos. El país no cuenta ni con un gobierno ni con una infraestructura capaz de responder a las catástrofes naturales. Las consecuencias de estas inundaciones fueron una epidemia de malaria y diarreas hemorrágicas, con unos 1.500 muertos.


En enero de 2000, otra vez debido a inundaciones en el sur el precio del sorgo, que es la base de la alimentación de la zona, se ha disparado. Miles de personas marchan hacia el norte buscando alimento.


Al año siguiente, según la ONU, 300.000 personas en el sur del país están en riesgo de hambruna debido a la sequía y a la quiebra económica del país. La ayuda internacional tiene muchas dificultades en llegar debido a los grupos tribales armados; ha habido secuestros y asesinatos del personal de las organizaciones internacionales que llevaban la ayuda humanitaria, además de que muchas ONG han abandona do el país tras el 11S porque Somalia “es un refugio de terroristas”, según los EEUU.


En septiembre de 2004, según la ONU, se llega al millón de personas en hambruna a causa de la sequía. Las necesidades financieras para dar de comer a los que nada tienen se calculan en 119 millones de dólares, pero tan sólo la ONU dispone de 35 millones. La zona más afectada es el norte y noroeste (Somaliland y Puntland); han muerto el 80% de los camellos.


En febrero de 2005, otras 500.000 personas en el sur no tienen reservas de alimentos debido a la sequía. La gente dispone del equivalente de 3 vasos diarios por persona (un 20% de la cantidad mínima recomendada por la ONU), y la temperatura supera los 40 grados. Los niños han de beber su orina. Muchos caminan hasta 70 km buscando pozos subterráneos. La muerte de los ganados está en la base de la tragedia, pues priva de alimentos y leche a los somalíes. La mayoría de la población vive de la ganadería.


2006 fue un año de recuperación. Pero desde Occidente no podían consentirlo y echaron mano del Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA). “El PMA empezó a distribuir toda la ayuda de grano de años para Somalia justo en el momento en el que los campesinos somalíes llevaban sus cosechas de grano al mercado. Con miles de toneladas de grano gratis disponible, a los campesinos somalíes les resultó casi imposible vender sus cosechas y tuvieron que enfrentarse al desastre. (…) Después, en 2007, justo cuando la cosecha de grano somalí empezaba a llegar a los mercados locales, el PMA de nuevo distribuyó toda su ayuda de grano de años, solo que esta vez allí estaba el ejército etíope para protegerle. Con una sequía de cuatro años que volvía a afectar a la mayor parte de Somalia, se podría decir que el PMA ayudó a dar el tiro de gracia a la agricultura somalí.” (21)


En mayo de 2008, según la FAO, 2.6 millones de personas necesitan ayuda, es el 35% de la población; la cifra es un 40% superior a la de enero pasado. El precio de los cereales es tres veces superior al de los últimos 5 años; importaciones de trigo y maíz se han incrementado un 375% en el último año, cerca del 60% del consumo de cereales lo tienen que importar normalmente; la moneda se ha depreciado un 125% en los últimos 4 meses, lo que encarece las importaciones. La FAO necesita 18.500.000 dólares; sólo ha recogido 3.789.000 dólares.


En 2009 hay 200.000 niños desnutridos, de los que 60.000 están en peligro de muerte. En marzo de 2010, el 40% de la población depende ya de la ayuda humanitaria, pero se sabe que la mitad de la ayuda alimentaria de la ONU no llega a su destino debido sobretodo al boicot de los EEUU y a las tramas de corrupción formados por grupos locales o funcionarios de la ONU. Por ejemplo, es muy sospechoso que el 80% de los contratos de transporte de la ONU se hagan con 3 contratistas somalíes únicamente. La ONU confiesa que sólo podrá alimentar a 2.5 millones de personas, lo que no llega a cubrir ni la mitad de las necesidades.


Como vemos, los EEUU son los grandes culpables del fracaso de la ayuda humanitaria. Los norteamericanos imponen condiciones ridículas (por ejemplo, no pagar tasas en el trayecto) que imposibilitan el reparto de la ayuda y hacen de los alimentos un arma de guerra para condenar al hambre a las zonas –que son la mayoría del país- que apoyan a los combatientes islamistas del Shahab, el brazo armado de los Tribunales Islámicos. En febrero de 2010, el New York Times publicó un titular: “Funcionarios de la ONU atacan a EE.UU. por retener la ayuda para Somalia” (22). En 2009 la ayuda financiera de los EEUU fue la mitad de la de 2008. “Cuando el representante de las Naciones Unidas Mark Bowden se quejó a los funcionarios en Washington de que estaban reteniendo los alimentos que debían llegar a Somalia, se le dijo: Eso va más allá de nuestras posibilidades. Lo que significa que las órdenes llegan desde mucho más arriba, probablemente de la Embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice, la acólita más destacada del gobierno estadounidense de la “intervención militar humanitaria”, una doctrina que Rice ha distorsionado hasta la obscenidad máxima en el Cuerno de África.” (23)


En 2011 se produce un éxodo de la población hacia los campamentos de refugiados en Kenia y Etiopía. Familias enteras, con niños inclusive, llegan a estos campamentos tras 20 días de caminata. Muchos niños han muerto en las cunetas.


El campamento de Médicos Sin Fronteras en Dadaab, Kenia, recibe cada día 1.400 personas. Es el campamento más grande del mundo, pero está desbordado, pues tiene una capacidad para 90.000 personas y alberga a unas 400.000; la malnutrición y la mortalidad infantil son muy altas en los campos; el 40% de los niños del campo padece malnutrición. Se dan 3 litros de agua por persona y día, cuando el mínimo es de 20 litros; hay un mercado negro de agua. Sólo hay tiendas de campaña para el 20% de los refugiados. Otros campamentos en Kenia y Etiopía están igualmente desbordados. Según la ONU, 3 millones de somalíes viven desplazados.


Más de cien mil personas han llegado a Mogadiscio buscando algo que comer. A los problemas alimenticios hay que añadir que la capital es escenario de enfrentamientos armados: “la situación aquí es aún más crítica porque ya no sólo tienen que luchar por la sequía y el hambre sino también por la inseguridad (…) En los barrios que hemos visitado no solamente había casas deshechas, calles destrozadas, sino que todavía hay enfrentamientos y todavía hay bombas" (24).


Se dice ya que es la peor sequía en 60 años y afecta a todo el Cuerno de Africa. El 70% del ganado ha muerto. Con suerte, se recogerán la mitad de las cosechas; ello es tremendamente grave, si tenemos en cuenta que sólo el 2% del suelo somalí es cultivable. Se teme que la sequía deje a un millón de niños desnutridos en toda la región. Y el precio de los alimentos no se detiene: el precio de la leche se ha triplicado en unos meses; el precio del sorgo se ha elevado en un 240% en un año; Según fuentes de la ONU, el precio de los cereales ha subido en un año entre un 110 y un 375%.


El 10% de los niños está en riesgo de morir por inanición; hay zonas con un 11% de niños con desnutrición severa. Según la ONU, unos 29.000 niños han muerto de hambre en los últimos tres meses. Una mujer somalí, Joice Karambu, madre de una niña llamada Elisabeth declara a la prensa: “En nuestro pueblo ya no hay nada de qué comer. Nada de lluvia, nada de cosechas: ya no tenemos suficiente comida. Intento vender un poco de leña que recojo pero no es suficiente. Hace algunas semanas, Elisabeth empezó a perder mucho peso. Mírela: tiene dos años y pesa seis kilos: ¡es el peso de un niño de seis meses!” (25). En la zona sur la desnutrición aguda afecta al 50% de los niños; según Unicef unos 780.000 niños podrían morir de hambre.


Somalia necesita 1.060 millones de dólares, pero sólo han llegado o se cree que llegarán unos 429 millones. El colmo del cinismo es que EEUU se ha comprometido en 45 millones de dólares para armas a los ugandeses y burundíes que mantienen al gobierno títere de Mogadiscio; y el como de los colmos es que, si miramos a un mapa de Africa, mientras en Somalia mueren de hambre, un poco más arriba y a la izquierda los EEUU y la OTAN están derrochando millones de dólares cada día en masacrar al pueblo libio.







Lo que tsunami saco a la luz


El tsunami de hace unos años desenterró la tragedia: se confirmaba que Somalia era un basurero mundial de residuos nucleares. “El tsunami no sólo había dejado en las costas de Somalia desechos normales sino también nucleares. Muchas personas de las zonas afectadas por el tsunami padecen problemas extraordinarios de salud. Según el informa de UNEP, se trata de infecciones agudas de las vías respiratorias, hemorragias intestinales, reacciones “químicas” atípicas de la piel y muertes repentinas.” (26)


A partir de los años 90 del siglo pasado, cuando Somalia se quedó sin gobierno central, “llegaban misteriosamente buques europeos a la costa de Somalia, vertiendo enormes barriles en el océano. La población de la costa empezaba a enfermar. Al principio, padecieron extrañas erupciones, nausea, y nacieron niños malformados. Entonces, después del tsunami de 2005, cientos de estos barriles vertidos y con fugas terminaron en la orilla. La gente empezó a enfermar de la radiación, y más de 300 personas murieron. Ahmedou Ould-Abdallah, el enviado de Naciones Unidas a Somalia, declara: “Alguien está vertiendo material nuclear aquí. También hay plomo, y materiales pesados, tales como cadmio y mercurio – o sea, de todo.” Se puede seguir su rastro hasta los hospitales y las fábricas europeos, y se entrega a la mafia italiana para que ésta se deshaga de ello de la manera menos costosa. Cuando pregunté a Ould-Abdallah qué hacían los gobiernos italianos para combatir esto, dijo con un suspiro: “Nada. Ni se ha limpiado, ni ha habido compensación ni prevención.”” (27)


“En la página 134 de un informe de la UNEP, cuyo título en alemán reza «Nach dem Tsunami – Erste Umwelteinschätzungen» (Después del tsunami – Primeras estimaciones para el medioambiente), se dice que Somalia es uno de los numerosos países subdesarrollados que desde los años ochenta recibió innumerables cargamentos de residuos nucleares y otros desechos tóxicos y los almacenó a lo largo de la costa. Se contaron, entre otros, uranio, cadmio, plomo y mercurio.” (…)“ Ilaria Alpi y Miran Hrovatin, dos periodistas italianos, intentaron averiguar algo más de tales negocios. El 18 de marzo de 1994 llegaron a la ciudad somalí de Bosasso, entrevistaron a un funcionario local y el 20 de marzo de ese mismo año, tan sólo unas horas antes de que pudieran enviar telefónicamente su informe a la RAI , fueron asesinados en plena calle en Mogadiscio por un comando asesino.” (28)


El almacenaje de residuos tóxicos cuesta en Europa a 250 dólares la tonelada; en Africa sólo cuenta 2,5 dólares, cien veces menos. De esta manera, el 40% de la población padece algún tipo de cáncer.







La piratería: los verdaderos piratas son las flotas pesqueras occidentales


Somalia tiene 3.000 km de costa y grandes bancos de pesca. Unos 300.000 barcos surcan estas aguas anualmente.



Mucho se habla de la piratería en Somalia. Pero hay que ver quiénes son los verdaderos piratas. El director del Programa de Asistencia Marítima de África del Este, Andrew Mwangura, da en el clavo cuando dice que "los verdaderos piratas son hombres de negocios, grandes tiburones que se dedican al tráfico ilegal de armas, de humanos, que se lucran con la pesca ilegal y con el vertido de residuos en la costa somalí, y que tienen despachos en Nairobi, Mombassa, Londres y Dubai" (29). Vamos a explicarlo.


Se nos quiere hacer creer que la costa somalí está llena de piratas-pescadores al acecho de las flotas pesqueras de los países occidentales que andan por la zona. Según el informe del Grupo de Trabajo de Alta Mar (HSTF, en inglés): podemos afirmar lo siguiente:


- Que la riqueza pesquera de Somalia está siendo saqueada por las flotas pesqueras de los países más desarrollados.

- Que los países ricos están vertiendo basura tóxica en la costa somalí.

- Que, a modo de ejemplo, en 2005, más de 800 barcos pesqueros operaban en aguas somalíes.

- Que estas flotas pesqueras extranjeras roban a Somalia una riqueza pesquera que se puede evaluar en 450 millones de dólares anuales.

- Que todo ello es posible gracias a la inexistencia de un aparato de Estado en Somalia desde hace un par de décadas.


El origen de la “piratería” somalí son los propios pescadores, que antes de morirse de hambre, atacaban a las flotas extranjeras que robaban la riqueza piscícola del país. Uno de estos “piratas”, Sugule Ali, declaró a la prensa occidental que “no nos consideramos bandidos del mar. Consideramos que los bandidos del mar [son] quienes pescan ilegalmente y descargan basura, y portamos armas pero en nuestros mares” (30). Más adelante, han aparecido grupos mafiosos que realmente sólo buscan el dinero del rescate (con la complicidad de conocidos grupos financieros en Gran Bretaña, por ejemplo), pero el origen y la mayor parte de esta lucha es absolutamente justa.


La ONU no ha hecho otra cosa que instar a las grandes potencias a intervenir para “defenderse de los piratas”, bendiciendo el saqueo de las riquezas somalíes. “Uno de los dirigentes piratas, Sugule Ali, dijo que su propósito era “parar la pesca ilegal y vertidos en nuestras aguas... No nos consideramos bandidos de los mares. Los bandidos son aquellos que pescan, vierten residuos y llevan armas en nuestros mares.” (31)


La otra cara del tema es que grupos mafiosos están utilizando la crisis simplemente para lucrarse. “Por una vez, [The Times] da cuenta de algo que casi nunca se menciona en cualquier historia sobre Somalia, ni en los muy escasos artículos sobre el conflicto en sí mismo, ni en las mucho más numerosas historias sobre piratería y sus efectos en la navegación comercial (un asunto de más importancia que las vidas de 10.000 seres humanos inocentes, por supuesto): el hecho de que los principales patrocinadores y financiadores de las bandas de piratas “están vinculados con el gobierno pro-occidental del país. (32)” El dinero de los rescates de los piratas es blanqueado por grupos financieros en Dubai y Emiratos Arabes, Nairobi y Mombasa; los rescates se pagan en despachos en Londres. El negocio puede ser de unos 60 millones de euros anuales.







Notas


(1) GUERRA Y EXPOLIO: EL TERRORISMO COMO EXCUSA Y LA AYUDA HUMANITARIA COMO CAMUFLAJE-21/2/2007 REBELION, ESPAÑA 210207 Alfredo Embid -Boletín armas contra las guerras nº 142

(2) GUERRA Y EXPOLIO: EL TERRORISMO COMO EXCUSA Y LA AYUDA HUMANITARIA COMO CAMUFLAJE-21/2/2007 REBELION, ESPAÑA 210207 Alfredo Embid -Boletín armas contra las guerras nº 142

(3) GUERRA Y EXPOLIO: EL TERRORISMO COMO EXCUSA Y LA AYUDA HUMANITARIA COMO CAMUFLAJE-21/2/2007 REBELION, ESPAÑA 210207 Alfredo Embid -Boletín armas contra las guerras nº 142

(4) ACUSAN A TROPAS ITALIANAS DE TORTURAR A SOMALIES-14/6/1997 CLARIN, ARGENTINA 140697

(5) GUERRA Y EXPOLIO: EL TERRORISMO COMO EXCUSA Y LA AYUDA HUMANITARIA COMO CAMUFLAJE-21/2/2007 REBELION, ESPAÑA 210207 Alfredo Embid -Boletín armas contra las guerras nº 142

(6) GUERRA Y EXPOLIO: EL TERRORISMO COMO EXCUSA Y LA AYUDA HUMANITARIA COMO CAMUFLAJE-21/2/2007 REBELION, ESPAÑA 210207 Alfredo Embid -Boletín armas contra las guerras nº 142

(7) SISTEMA IMPERIAL: JERARQUÍAS, REDES Y CLIENTES -EL CASO DE SOMALIA-28/2/2007 REBELION, ESPAÑA 280207 -James Petras –

(8) EL FRACASO DE LA CIA EN SOMALIA -12/7/2006 REBELION, ESPAÑA 120706 -Revista Amanecer

(9) SISTEMA IMPERIAL: JERARQUÍAS, REDES Y CLIENTES -EL CASO DE SOMALIA-28/2/2007 REBELION, ESPAÑA 280207 -James Petras

(10) SISTEMA IMPERIAL: JERARQUÍAS, REDES Y CLIENTES -EL CASO DE SOMALIA-28/2/2007 REBELION, ESPAÑA 280207 -James Petras

(11) ÉSTA NO ES UNA GUERRA ENTRE ETIOPÍA Y SOMALIA-17/1/2007 REBELION, ESPAÑA 170107 Muhamad Hasan -Workers Party of Belgium

(12) LA OTRA GUERRA (OCULTA) POR EL PETRÓLEO-9/5/2007 REBELION, ESPAÑA 090507 -Carl Boliche –Zmag

(13) SIGUE EL CAMINO AL INFIERNO DE IRAK-22/12/2007 PUBLICO, ESPAÑA AFP/José CendónISABEL COELLO - MADRID - 22/12/2007 13:11

(14) UN PAÍS FUERA DE CONTROL-7/5/2008 EL PAIS, ESPAÑA PERE RUSIÑOL - Madrid - 07/05/2008.

(15) AMNISTIA RECONOCE QUE EL CAOS SE AGRAVÓ CON EL DERROCAMIENTO DE LOS ISLAMISTAS PROMOVIDO POR OCCIDENTE-14/5/2008 REBELION, ESPAÑA 140508 Amnistía Internacional.

(16) NACIONES UNIDAS: DENUNCIAN UN GENOCIDIO IGNORADO EN SOMALIA-22/12/2008 ARGENPRESS 221208

(17) MILES DE PERSONAS HUYEN DE MOGADISCIO POR CULPA DE LOS COMBATES-29/10/2007 LA VANGUARDIA, ESPAÑA 291007

(18) SIGUE EL CAMINO AL INFIERNO DE IRAK-22/12/2007 PUBLICO, ESPAÑA AFP/José CendónISABEL COELLO - MADRID - 22/12/2007 13:11

(19) PROTESTA POR BOMBARDEO ESTADOUNIDENSE-5/5/2008 GRANMA, CUBA 050508.

(20) OTRA CATÁSTROFE PATROCINADA POR ESTADOS UNIDOS-25/2/2009 REBELION, ESPAÑA 250209 -Len Wengraf -Global Research

(21) EL PROGRAMA MUNDIAL DE ALIMENTOS EN SOMALIA ¿ÁNGEL MISERICORDIOSO O ÁNGEL DE LA MUERTE?-REBELION, ESPAÑA 040811 Thomas Mountain –Counterpounch -

(22) EE.UU. Y ETIOPIA MATAN DE HAMBRE A LOS SOMALÍES-25/7/2011 REBELION, ESPAÑA 250711 Glen Ford -Global Research .

(23) ESTADOS UNIDOS EMPRENDE UNA GUERRA DE HAMBRE CONTRA SOMALIA-10/3/2010 REBELION, ESPAÑA 100310 Glen Ford -Black Agenda Report

(24) MILES DE PERSONAS SE DESPLAZAN A MOGADISCIOEN BUSCA DE AYUDA HUMANITARIA-TELESUR, VENEZUELA 090811

(25) LOS REFUGIADOS SOMALÍES VAN DE UN DESIERTO A OTRO-REBELION, ESPAÑA 310711 Guinguibali.

(26) EL 40% DE LA POBLACIÓN PADECE CÁNCER-22/10/2008 REBELION, ESPAÑA 221008 -Vladislav Marjanovic –Talaxcala

(27) NOS MIENTEN SOBRE LOS PIRATAS-22/4/2009 REBELIÓN, ESPAÑA 220409Johann Hari -Global Research

(28) EL 40% DE LA POBLACIÓN PADECE CÁNCER-22/10/2008 REBELION, ESPAÑA 221008 -Vladislav Marjanovic –Talaxcala.

(29) los verdaderos piratas no están en somalia, sino en despachos de nairobi, londres y dubai'";"el mundo, españa 101208 joana socías.

(30) NOS MIENTEN SOBRE LOS PIRATAS-22/4/2009 REBELIÓN, ESPAÑA 220409Johann Hari -Global Research

(31) NOS MIENTEN SOBRE LOS PIRATAS-22/4/2009 REBELIÓN, ESPAÑA 220409Johann Hari -Global Research

(32) EEUU BUSCA CONVERTIR SOMALIA EN UNA TIERRA SIN LEY-24/12/2008 REBELION, ESPAÑA 241208 Chris Floyd- Global Research

lunes, 15 de agosto de 2011

Los verdaderos saqueadores violentos

Gran Bretaña: “Los políticos son los saqueadores, no los jóvenes”

15 Agosto 2011 3 Comentarios


Por: PressTV, Traducción de Ivana Cardinale / Aporrea

El saqueo, también llamado pillaje, es la posesión indiscriminada de bienes ajenos por la fuerza como parte de una victoria política o militar, o bien, en el transcurso de una catástrofe o tumulto, como una guerra o un desastre natural (WIKIPEDIA)


Activistas y estudiantes universitarios afirman que los políticos, en vez de los manifestantes involucrados en los recientes disturbios en Gran Bretaña, son los ladrones y saqueadores.

En un panel en la sede de la Universidad de London Union, con el título “Disturbios, Recesión y Resistencia”, los participantes dijeron que los disturbios son resultado del enojo público, calentado a un punto de ebullición debido a las políticas del gobierno, especialmente las medidas de austeridad.

Los participantes en la reunión, llamados por el grupo de campaña Activistas Negros Levantados Contra Recortes (BARAC por sus siglas en inglés), dijeron que las raíces de la reciente turbulencia que se inició el sábado pasado y se extendió a o largo de Gran Bretaña en cuestión de horas no puede remontarse a la simple causa promovida que argumentan los funcionarios: oportunismo de un grupo de “maleantes”.

Los participantes argumentaron que los sentimientos que alimentan la inestabilidad se fueron acumulando durante meses debido a una serie de factores, incluyendo medidas brutales de austeridad, recortes en el gasto que golpean a los servicios públicos, el aumento del desempleo, ataques a la educación, tácticas policiales sobre las manifestaciones y el incremento del uso de poder de la policía para detener y registrar a miembros inocentes del público.

Clare Salomon, la ex presidente de la Universidad London Union, atacó a funcionarios por describir a los jóvenes manifestantes como saqueadores, expresando que la pregunta principal es por qué nadie habla del desfalco y gastos de fraude de los funcionarios del gobierno y de los miles de millones de libras esterlinas que fueron al rescate de los bancos insolventes, informó Irna.

Los oradores durante la reunión también condenaron a los medios de comunicación y a funcionarios por catalogar a los manifestantes como criminales. Añadieron que las manifestaciones de protesta son medidas correctas para metas políticas.

El jefe de la Coalición Paren La Guerra, Andrew Murray, quien es también miembro de Unite the Union, dijo que la Secretaria del Interior Theresa May y otros políticos son los verdaderos instigadores de la violencia y el crimen.

Murray dijo que el hecho mismo de que varias estaciones de policía fueron atacadas durante los disturbios demuestra la falsedad de las afirmaciones de que los manifestantes eran ladrones: “Nadie ataca estaciones de policía para saquearlas.”

Luego Lee Jasper, defensor prominente de BARAC, dijo que todos están ahora presenciando la mayor y más seria crisis que enfrenta el capitalismo.

Jasper añadió que la crisis no está limitada a la esfera financiera y es ahora un descalabro moral tanto del capitalismo y como de los neoliberales.

Un gran número de ciudades, incluyendo Londres, fueron escenario en las últimas semanas de disturbios no vistos en décadas. Varias personas resultaron asesinadas y docenas de edificios y comercios fueron incendiados.

Los disturbios se iniciaron tras el asesinato de un hombre negro, Mark Duggan, por parte de la policía en Tottenham el 4 de agosto.



Algo similar ocurre en CHILE. Los conspicuos grandes empresarios y su coorte de políticos y mercenarios, saquean a los trabajadores y sus familias, los que producen la riqueza, dejándolos sin estudios, sin salud, sin derechos básicos, sin aquello que deberían disponer ya que son quienes producen con su trabajo, los bienes y servicios en su totalidad. Todo lo hacen con el fin de engrosar reproducir, ampliar y concentrar en sus manos los capitales.

Este saqueo no se haproducido sólo en base a la libertad para engañar que tanto defienden. Se debe principalmente a su violencia, a la aparente victoria militar temporal que alcanzaron con el golpe de Estado contra el gobierno popular, realizando el más violento y descarado saqueo estatal de la historia chilena con a mano de la dictadura fscista de Pinochet. Su dominio criminal con mano militar directa duró 17 años. Todas las formas de lucha del pueblo durante la dictadura, les obligó a retroceder y a devolver una parte insignificante de lo saqueado, mediante las migajas tipo subvencion y subsidio focalizado que implantó la concertación en su largo otoño político, en su agotado pantano.

Hoy, este pueblo, cansado de tanto engaño, mediocridad y violencia se levanta en las calles de nuestro país. Algunos de nosotros no soportan más este estado de cosas y expresan su amargura e impotencia con lucha directa contra la represión. De esto son responsables los verdaderos saquedores, aunque no estemos de acuerdo con acciones directas que no ayuden a proteger el movimiento de masas del accionar policial violento e innecesario, sino más bien sirvan de excusa para dar aparente y supuesta justificación a la propia violencia instigada por los verdaderos saqeadores.

Todos sabemos que dicha lucha directa, espontánea, no organizada no logrará cambiar las cosas y representa un peligro para quienes la practican, ya que se enfrentan con palos y piedras a fuerzas organizadas, recubiertas de sendas corazas y armados.

El objetivo de las acciones de seguridad y defensa que se realicen no puede ser otro, en las manifestaciones callejers de masas, que evitar que la represión o la acción de provocadores dañen a los manifestantes con la habitual violencia innecesaria y desmedida de las fuerzas policiales. Estas acciones deben organizarse y planificarse con detalle para que logren ese objetivo. Deben evitarse aquellas que provoquen un peligro mayor.

Por supuesto que debemos prepararnos para cualquier intento de aumentar la represión, que pretenda retroceder a los procedimientos criminales de la dictadura fascista. La experiencia de lucha contra ésta no se ha olvidado y pueden ser guía del camino de acción a seguir en caso que pretendan reflotarlos.



Leonardo Beltrán Castro.

sábado, 14 de mayo de 2011

La coyuntura geopolítica de América Latina y el Caribe en 2010
14 Diciembre 2010 5 Comentarios
• Ponencia presentada en Casa de las Américas, 22-24 de Noviembre 2010


Auge o declinación del imperialismo norteamericano

Hablar de la coyuntura geopolítica de América Latina y el Caribe en el momento actual nos obliga a examinar, en términos globales, la situación del imperio. Al iniciarse la década de los ochentas había ganado creciente gravitación, no sólo en América Latina sino en buena parte del mundo, un discurso que anunciaba la decadencia del imperialismo norteamericano. 1 Una serie de acontecimientos de significación histórico-universal, al decir de Hegel, daban pie a tal predicción: en primer lugar, la catastrófica e ignominiosa derrota de Estados Unidos en Vietnam; cuatro años más tarde, en 1979, el derrocamiento de las tiranías del Sha de Irán y de Somoza en Nicaragua, privando al imperio de la inestimable colaboración de dos de sus principales gendarmes regionales en Medio Oriente y Centro América respectivamente; años después, el derrumbe, siguiendo el tan temido “efecto dominó” de los estrategas del Pentágono, de las dictaduras que Washington había promovido o instalado directamente en América Latina y el Caribe y la impetuosa irrupción de una nueva ola democratizadora que encontró en esta parte del mundo una de sus expresiones más acabadas. En el otro extremo del mundo, el lento inicio del irresistible ascenso de China en el firmamento de la economía y la política mundiales le prestaba aún más verosimilitud a las tesis decadentistas que, en la izquierda latinoamericana, lograron amplia repercusión a lo largo de toda la década. No sólo la izquierda latinoamericana tomó nota y elaboró argumentos sobre esta situación: en el capitalismo desarrollado proliferaron también teorizaciones de diverso tipo que pretendían dar cuenta de este lento pero inexorable ocaso del imperialismo norteamericano. Dos contribuciones sumamente significativas de aquellos años fueron los libros de Emmanuel Todd y del historiador Paul Kennedy y su teoría de la “sobre-expansión imperial” (imperial overstretching).2


No obstante, más pronto que tarde las cosas habrían de cambiar. En la inauguración de la presidencia de Ronald Reagan (1981-1989) algunos analistas vieron una primera tentativa de recomposición de la primacía imperial -obsesionada por dejar atrás el ominoso legado del “síndrome de Vietnam”- sobre todo luego del inicio de una brutal ofensiva militar en contra de la Unión Soviética -la “guerra de las Galaxias”- que obligó a este país a incurrir en un gasto militar de fenomenales proporciones que, a la postre, acelerarían el catastrófico final del experimento soviético. Pero no sería sino hasta finales de la década y comienzos de la siguiente cuando, caída del Muro de Berlín (1989) e implosión de la Unión Soviética (1991) mediante, amén del triunfo en la Guerra del Golfo (Agosto 2 de 1990 - Febrero 28 de 1991), el discurso sobre la decadencia imperial habría de ser archivado. A partir de ese momento se generalizó la tesis contraria: no sólo que no había ni hubo decadencia imperial -sino apenas un momentáneo tropiezo- sino que, de hecho, el imperio se había “recargado” y aparecía en la escena universal con renovados bríos. Algunos teóricos, como Charles Krauthammer, por ejemplo, construyeron laboriosos argumentos para fundar su tesis sobre la permanencia del llamado “momento unipolar.” 3 Este nuevo humor social, que permeaba los distintos estratos de la opinión pública mundial y que, por supuesto, prevalecía sin contrapesos en los círculos dirigentes del capitalismo, atraería una pléyade de intelectuales y publicistas que conformarían este estado de ánimo en una nueva y completa doctrina internacional. Hablamos de la obra de autores tales como Thomas Friedman, Robert Kagan, Samuel P. Huntington y Francis Fukuyama, entre otros, quienes en el clima optimista de los nuevos tiempos se dieron a proclamar a los cuatro vientos el carácter imperialista de los Estados Unidos. Sólo que, a diferencia de los anteriores, el norteamericano es un imperialismo benévolo, moral y libertario, que descarga sobre los hombros de la sociedad norteamericana la dura tarea de crear un mundo seguro para la libertad, la democracia y, de paso, los mercados. No hace falta demasiada erudición para corroborar las simetrías entre este razonamiento y el que expresara Sir Cecil J. Rhodes, en la Inglaterra victoriana, sobre la responsabilidad del hombre blanco en llevar la civilización a las salvajes poblaciones del África negra e inculcándoles el amor por la justicia, la democracia, la libertad y … la propiedad privada. Cabe anotar que esta visión idílica del imperio rebalsó con creces el espacio ideológico de la derecha para penetrar profundamente en las interpretaciones de una cierta izquierda manifiestamente incapaz de entender el significado de los nuevos tiempos. Un caso paradigmático de este extravío lo ofrece la obra de Michael Hardt y Antonio Negri, en donde se desarrolla la curiosa tesis de un “imperio sin imperialismo”. 4
Los atentados a las Torres Gemelas y al Pentágono, el 11 de Septiembre de 2001, pusieron abrupto fin a esta ensoñación y el imperialismo reafirmó urbi et orbi su disposición a pelear con quien fuera necesario para preservar sus privilegios. Los dichos de George Bush Jr. son bien elocuentes al respecto: “buscaremos a los terroristas en cada rincón oscuro de la Tierra.” 5 El optimismo cedió su lugar a la crispación y a la furia, y a un inusitado proceso de militarización cuyas funestas consecuencias no tardaron en tornarse claramente visibles de inmediato.


En la actualidad, y como fiel reflejo de los cambios registrados en la escena internacional, al finalizar la primera década del siglo veintiuno ya son los grandes estrategas del imperio quienes plantean una visión “declinacionista” del futuro norteamericano. Todos los documentos elaborados por el Pentágono, el Departamento de Estado y la propia CIA sobre los escenarios futuros (en torno al 2020 o 2030) coinciden en señalar que Estados Unidos jamás volverá a disfrutar de la supremacía que supo tener en la segunda mitad del siglo veinte y que ese tiempo ya se acabó. Es más, en un informe especial elaborado por el Pentágono se dice que en los próximos años Washington deberá prepararse para vivir en un mundo mucho más hostil y competitivo, con numerosos rivales y adversarios que cuestionarán su predominio en todos los frentes y que, en consecuencia, las guerras serán una condición permanente durante los próximos treinta o cuarenta años.6


Las razones de fondo que subyacen a este pronóstico son bien conocidas. Por una parte, la relativa pérdida de gravitación económica de Estados Unidos por comparación a la que gozaba a la salida de la Segunda Guerra Mundial. Si en ese momento su contribución al PIB mundial rondaba el 50 % en la actualidad es poco menos que la mitad de esa proporción, y la tendencia es hacia la baja, suave pero hacia la baja. El país sufre, además, de los “déficits gemelos” (fiscal y de balanza comercial) que han adquirido dimensiones extraordinarias. El dólar norteamericano, a su vez, ha visto declinar significativamente su valor en los últimos años y de moneda de reserva de valor que era se convirtió en una divisa cada vez más sostenida por sus propios rivales en la economía mundial, como China, Japón, Corea del Sur y Rusia. Una economía, en suma, en donde los hogares, las empresas y el propio estado se encuentran endeudados en grado extremo. Durante más de 30 años Estados Unidos vivió artificialmente del ahorro y del crédito externo, consumiendo muy por encima de sus posibilidades reales y tanto uno como el otro no son entidades infinitas e inagotables. El estado se endeudó al lanzar varias guerras sin subir los impuestos. No sólo eso, reduciendo los impuestos a los ricos y las grandes corporaciones. Las familias también se endeudaron, impulsadas por una infernal industria de la publicidad que promueve patrones de consumo no sólo irracionales sino brutalmente agresivos con el medio ambiente. A mediados del 2007 un informe de la Reserva Federal de los Estados Unidos advertía sobre el peligroso ascenso del endeudamiento de los hogares norteamericanos que había pasado de ser equivalente al 58 % del ingreso de las familias en 1980 a 120 % en el 2006. Según un estudioso del tema, Eric Toussaint, esa proporción siguió aumentando y hasta situarse, en la actualidad, en un 140 % del ingreso anual de las familias. El mismo autor señala que si se suma la totalidad de la deuda norteamericana, es decir, la de las familias, las empresas y el estado, se llega a un exorbitante 350 % del PIB de los Estados Unidos. Situación insostenible que, finalmente, estalló a mediados del 2008 desencadenando una nueva crisis general en la cual estamos inmersos. 7


El resultado de este descalabro económico del centro imperial es que, por primera vez en la historia, un país situado en el vértice de la pirámide imperialista se convierte en el principal deudor del planeta. Tradicionalmente la situación era la inversa: eso fue lo que ocurrió durante el largo reinado de Gran Bretaña en la economía mundial (desde comienzos del siglo diecinueve hasta la Gran Depresión de 1929) y eso también aconteció durante un tiempo en las primeras décadas de la hegemonía norteamericana, entre 1945 y comienzos de los setentas. Pero en la actualidad la situación es completamente distinta y Estados Unidos ostenta la poco gloriosa condición de ser el mayor deudor del mundo.


Un cambiante, y amenazante, escenario estratégico mundial

Lo anterior no podía dejar de tener profundas implicaciones políticas. Tal como lo aseguran numerosos documentos oficiales, Estados Unidos se enfrenta ante un escenario internacional profundamente amenazante: la situación en Medio Oriente parece deslizarse por un tobogán que culmina en el descontrol, y donde el fundamentalismo islámico, alentado por la CIA para repeler la invasión soviética en Afganistán, ahora amenaza a las monarquías petroleras pro-americanas de la región. Israel, a su vez, es el gendarme regional que actúa cada vez con mayor autonomía sabiendo que dispone de suficientes mecanismos extorsivos como para garantizar el incondicional apoyo de Washington a sus políticas sionistas. Sus provocaciones y sus desafiantes políticas racistas y colonialistas han exacerbado sin cesar el polvorín del conflicto palestino-israelí, que bien podría finalizar desencadenando un nuevo holocausto nuclear habida cuenta de la pertinaz ofensiva desatada en contra de Irán por parte de la Casa Blanca y el gobierno sionista de Israel. Siete años de guerra en Irak no lograron estabilizar a ese país y “normalizarlo” para extraer de él el precioso recurso petrolero en la cantidad deseada; por el contrario, la ocupación norteamericana que finalizó con una ingloriosa “retirada sin victoria” de las tropas yankees ha destruido el delicado equilibrio que mantenía a ese país unido y que, roto hoy de manera aparentemente irreparable, se convierte en un factor de desestabilización de toda la región, incluido Turquía, dado el papel de la minoría kurda en su territorio. Más hacia el este las aguas lejos de calmarse se agitan aún con más fuerza: sumido en otra aventura militar en Afganistán, la presencia de sus tropas en el área ha movilizado fuertes sentimientos anti-norteamericanos que también se expanden como un reguero de pólvora hacia su vecino Pakistán, irresponsablemente dotado de un poderoso arsenal nuclear cedido por Washington a fin de contrabalancear el programa atómico de la India, que la estúpida y crónica paranoia de la dirigencia de Estados Unidos atribuía a su condición de “Proxy” soviético.


En el extremo oriente no mejora la situación política global de Estados Unidos: el insólito desafío de Corea del Norte prosigue su curso sin que el imperio pueda interponer obstáculos con suficiente capacidad de disuasión. China se encamina en pocos años más a ser la principal economía del mundo y, además, un formidable poder militar pero de naturaleza eminentemente defensiva. Por su parte, Europa da muestras de una radical incapacidad de conformar una unidad política que le permita constituirse como un actor político gravitante en la arena mundial.


Como no podía ser de otra manera, el impacto de todos estos cambios económicos y políticos tuvo una enorme repercusión en América Latina y el Caribe. Veremos este tema en más detalle en la siguiente sección de este trabajo. Por ahora bástenos con decir que el acontecimiento más significativo en este terreno ha sido la estrepitosa derrota del ALCA en Mar del Plata, en Noviembre del 2005, en la medida en que se trataba del proyecto estratégico más importante del imperio desde la formulación e implementación de la Doctrina Monroe. En realidad, el ALCA no era otra cosa que la culminación del proceso anexionista contemplado en aquella, y que fue abortado gracias a la rebelión de algunos gobiernos de la región y la colaboración de otros.


El reverso de la medalla de todos estos procesos ha sido la desorbitada militarización de la política exterior y, como complemento necesario, el progresivo recorte de los derechos civiles y libertades individuales dentro de las propias fronteras de los Estados Unidos, tema éste que ya ha suscitado numerosas protestas por parte de distintas organizaciones defensoras de las libertades y los derechos humanos. Un indicio muy claro de este proceso es el evidente desplazamiento del Departamento de Estado en el diseño e implementación de la política exterior a favor del Pentágono. Por supuesto, esto no es algo que haya ocurrido de la noche a la mañana: se trata de un proceso y no de un acontecimiento que ocurre sin aviso previo. En todo caso, si hubiera que fijar un momento emblemático en donde esta tendencia se acelera considerablemente el 11 de Septiembre del 2001 sería sin duda alguna la fecha más indicada. Luego de esto el estallido de la Guerra de Irak vendría a acentuar aún más esta orientación, así como la significativa marginación de Colin Powell quien en su carácter de Secretario de Estado aconsejó a la Casa Blanca no declarar la guerra a Irak y ocupar su territorio dado que luego de ello Estados Unidos no podría retirarse del teatro de operaciones. Su tesis fue vapuleada por la intervención del Vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney; por el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld; y por la presidenta del Consejo Nacional de Seguridad, Condoleezza Rice, ninguno de los cuales, al decir de Powell, tenía el más mínimo conocimiento de las cuestiones militares y eran incapaces de diferenciar un simple revólver de una pistola.


Esta marginación del Departamento de Estado ha sido acompañada por un fenomenal aumento del presupuesto militar, para lo cual se apeló a pretextos tan remanidos como la necesidad de librar una batalla frontal en la “guerra contra el terrorismo”, o la “guerra contra el narcotráfico” todo lo cual, además, desde el 11 S dio pie para la elaboración de una nueva doctrina militar y estratégica: la “guerra infinita.” Una rápida ojeada a la progresión del gasto militar norteamericano revela los descomunales alcances del proceso. En 1992, el presupuesto militar de Estados Unidos equivalía al de los 12 países que le seguían en la carrera armamentista; cuando en 2003 se decide la invasión y posterior ocupación de Irak el gasto norteamericano ya era equivalente al de los 21 países que le seguían en ese rubro.


Las complicaciones de esa guerra sumada a la intensificación de las operaciones en Afganistán hizo que, para el 2008 el gasto militar de los Estados Unidos sólo pudiera ser igualado si se sumaban los presupuestos militares de 191 países. Para el 2010, ya es superior a la totalidad del gasto militar de todos los países del planeta, superando la barrera psicológica del billón de dólares (un millón de millones de dólares), pese a que en sus comunicados oficiales la Casa Blanca habla de una cifra poco superior a los 750.000 millones de dólares. Claro está que esa cifra no contempla el multimillonario presupuesto de la Veterans Administration, encargada de prestar asistencia médica y psicológica a los ex combatientes de las sucesivas guerras del imperio, desde la de Vietnam en adelante. Si a esto se le agregan los gastos realizados por subcontratistas vinculados a actividades de infraestructura (como la Halliburton, por ejemplo) y algunos otros relacionados con la contratación de mercenarios se comprenderá fácilmente las razones por las cuales las cifras que se dan a conocer subestiman notablemente el gasto militar de los Estados Unidos.


La formidable expansión de las bases y misiones militares de los Estados Unidos por todo el mundo es otra de las facetas de este proceso de tenebrosa militarización de las relaciones internacionales impulsado por Estados Unidos. Un recuento de hace poco más de un año arrojaba un número de 872 diseminadas por 128 países. No obstante ello, en meses recientes la Casa Blanca aumentó su presencia en nuestra región mediante cuatro nuevas bases que habrían sido concedidas motu propio por el gobierno de Panamá, dos en el litoral caribeño y otras dos en el Pacífico y una o dos bases aeronavales que el gobierno de Alan García habría puesto a disposición de las tropas norteamericanas en el Perú con el objeto de compensar la pérdida producida por el abandono de la base de Manta en Ecuador.8 Hay que aclarar, de todos modos, que la Corte Constitucional de Colombia sentenció que el acuerdo Obama-Uribe es inconstitucional; en realidad, el dictamen fue más allá pues la sentencia establece que el tratado de marras es “inexistente” porque no cumplió con los requisitos fundamentales que lo constituyan como tal. Esta sentencia podría, en principio, obstaculizar la implementación de los planes bélicos del Pentágono en esa región.

Pero decimos “en principio” porque el débil espesor de la legalidad colombiana no permite asegurar que la sentencia del máximo tribunal vaya a ser efectivamente aplicada. Otro tanto ocurre con la legislación aprobada por la Asamblea Nacional de Costa Rica autorizando el ingreso de un elevado número de marines a ese país (entre 6 y 14 mil) y de 46 naves de guerra del más diverso tipo. A fines de Noviembre del 2010 tal legislación fue recurrida y hay indicios de que el Tribunal Constitucional de ese país podría llegar a declarar la inconstitucionalidad de esa pieza legislativa. Claro está que, al igual que en el caso de Colombia, esto no significa que no puedan apelarse a argucias especiales en virtud de las cuales se pueda burlar la sentencia de los jueces. Una simple mirada al mapa regional bastaría para comprobar que América Latina y el Caribe se encuentran rodeados de bases militares, la gran mayoría de las cuales fueron instaladas -o acordado su uso- en los últimos años. Bastaría, para circunscribir por completo la gran cuenca de la Amazonía, que las negociaciones en curso entre Washington y París prosperaran para que, mediante el otorgamiento a los Estados Unidos de la base que los franceses tienen en Cayena, en la Guayana Francesa, el control territorial y del espacio aéreo fuera total, con una proyección que, inclusive, llegaría hasta el África Occidental y la Isla Ascensión, crucial para el desplazamiento de las tropas de la OTAN hacia el Atlántico Sur. 9


Una última consideración de carácter cuantitativo es la siguiente: al momento actual, el total del personal civil del Comando Sur, cuya sede se encuentra en Miami, excede con creces al número total de funcionarios que, en todas las demás agencias y secretarías del estado federal, se desempeñan en programas o iniciativas relacionadas con América Latina. Nótese que estamos hablando del personal civil del Comando Sur, esto es, con exclusión del personal militar. Esta situación, otra vez, no tiene precedentes en la historia de las relaciones interamericanas.10


Finalmente, habría que agregar en este relevamiento de la desorbitada militarización del imperio y de las políticas imperiales la reactivación de la IV Flota, que no se había movilizado nsi siquiera en la Crisis de los Misiles, de Octubre 1962. Mantenida en sus apostaderos en esa ocasión, se reactiva a mediados del 200 en sugestiva coincidencia con el anuncio formulado por el presidente Lula relativo al descubrimiento de un enorme manto petrolífero submarino en el litoral paulista.11
Para resumir: expansión desorbitada del gasto militar, de las bases militares, del personal dedicado a monitorear y controlar a la región en el marco del Comando Sur, la movilización de la IV Flota: ¿hace falta alguna evidencia más para concluir que el imperio se ha lanzado con todas sus fuerzas a recuperar el terreno perdido y a “corregir” el curso de los acontecimientos regionales para adecuarlo a sus intereses? Y no hay duda alguna de cuáles son los objetivos estratégicos de tamaña reacción: en lo inmediato tumbar a Chávez y, de ese modo, lograr el estrangulamiento económico y financiero de Cuba, Bolivia y Ecuador. Pero el objetivo estratégico supremo, más allá de lo inmediato y circunstancial, es posicionar a los Estados Unidos en una situación tal que le permita controlar el acceso a las enormes riquezas concentradas en el corazón de Sudamérica. Se verifica también en el caso estadounidense la tendencia observada en otros imperios: en su fase declinante se acrecienta su agresividad, su peligrosidad. Su prolongada agonía está signada por violentas convulsiones.


James Monroe define (para siempre) la política hacia América Latina

Un lugar común en el discurso de muchos analistas de las relaciones internacionales y, lamentablemente, de muchos funcionarios gubernamentales de los países latinoamericanos asegura que nuestra región carece de relevancia y que no suscita mayor interés en Washington. Que lo más que podemos aspirar es a una “negligencia benigna”, a un ninguneo apenas disimulado con algún ocasional gesto aislado, o un oportuno tic diplomático. La razón de esta autodepreciación, según los cultores de esta tesis, es que para la Casa Blanca las prioridades son en primer lugar Medio Oriente, luego Europa, luego Asia Central, luego el Extremo Oriente y, en el mejor de los casos, en quinto lugar, aparecería Nuestra América, mendigando atención y buenos modales.


En realidad, este discurso no surgió endógenamente sino que, gracias a la férrea supervivencia de nuestra colonialidad, fue importado precisamente de Estados Unidos. Ese discurso es al que sistemáticamente Washington apela cuando tiene que relacionarse con sus vecinos al sur del Río Bravo y que la abrumadora mayoría de nuestros gobernantes y una proporción no demasiado menor de nuestros intelectuales han asumido como una verdad revelada e irrefutable. No podemos entrar en mayores detalles para explicar las razones de esta sinrazón. Bástenos con señalar, en línea con las esclarecedoras reflexiones de Fernández Retamar contenidas en su Todo Calibán, la pertinaz influencia de una larga historia de sumisión colonial y neocolonial que hunde sus raíces en la Conquista de América y que hasta el día de hoy atenaza con sus pesadillas el sueño de los vivos, para abusar de un célebre pasaje de Marx en El Dieciocho Brumario.12


La premisa de la irrelevancia ha sido una estrategia muy eficaz utilizada por Washington para desalentar y desmoralizar a los gobiernos latinoamericanos. Pero de su eficacia práctica no puede inferirse que sus fundamentos sean correctos. Son profundamente erróneos, por varias razones. 13


En primer lugar no deja de asombrar que si la nuestra es una región tan irrelevante, que tan poco cuenta en el tablero de la política mundial, que haya sido precisamente ella la destinataria de la primera doctrina de política exterior elaborada por Estados Unidos tan tempranamente como en 1823, es decir, un año antes de la batalla de Ayacucho que puso fin al imperio español en América. Naturalmente, se trata de la Doctrina Monroe que con sus circunstanciales retoques y adaptaciones ha venido orientando la conducta de la Casa Blanca hasta el día de hoy. ¿Cómo explicar tamaña contradicción entre irrelevancia y precocidad? La inconsistencia se vuelve clamorosa cuando se repara que habría de transcurrir casi un siglo para que Washington diera a luz, en 1917, a una nueva doctrina de política exterior, esta vez referida al teatro europeo, convulsionado por la Primera Guerra Mundial y el estallido de la Revolución Rusa en Febrero de ese mismo año. Más allá de la retórica y de tacticismos diplomáticos lo sustancial del caso es que América Latina es la principal región del mundo para la política exterior de los Estados Unidos: es su frontera con el Tercer Mundo, su hinterland, su área de seguridad militar, la zona con la cual comparte la ocupación de la gran isla americana que se extiende desde Alaska hasta Tierra del Fuego, separada de las demás masas geográficas y, más encima todavía, depósito de inmensos recursos naturales. Una periferia sometida al insaciable apetito del imperio, que saquea y domina a pueblos y naciones, generando con ello una vasta zona de crónica inestabilidad y turbulencias políticas que brotan de su condición de ser un riquísima región lindera con el centro imperial y, a la vez, la de peor y más injusta distribución de ingresos y riquezas del planeta. Esas y no otras son las razones de la temprana formulación de la Doctrina Monroe; las razones profundas, también, del más de centenar de intervenciones militares norteamericanas en la región, de tantos “golpes de mercado”, de asesinatos políticos, sobornos, campañas de desestabilización y desquiciamiento de procesos democráticos y reformistas perpetrados contra una región, ¿carente por completo de importancia? En tal caso, ¿no hubiera sido más razonable una política de indiferencia ante vecinos revoltosos pero insignificantes? Precisamente a causa de su relevancia se entiende el sobresalto de Washington ante el surgimiento de cualquier gobierno siquiera mínimamente reformista, aún en países tan pequeños como Grenada (¡344 km2 y 60.000 habitantes al momento de su invasión por los Marines en 1983!) que fueron demonizados por los administradores imperiales por su capacidad de poner en peligro la “seguridad nacional” de los Estados Unidos. Fue Zbigniev Brzezinski quien, al promediar la década de los ochentas y en plena “Guerra de las Galaxias” que la Unión Soviética era un problema transitorio para Estados Unidos, pero que América Latina constituía un desafío permanente, arraigado en las inconmovibles razones de la geografía. De ahí la persistencia del criminal bloqueo contra Cuba durante medio siglo y la excepcional “ayuda militar” prestada a Colombia, país que es el tercer receptor mundial sólo superado por la que se le presta a Israel y, en segundo lugar, Egipto.14



Petróleo, gas, minerales estratégicos, biodiversidad


Fue nada menos que Colin Powell, el Secretario de Estado de George W. Bush quien dijo, a propósito de la obstinación de la Casa Blanca para lograr aprobar el ALCA, que: “nuestro objetivo es garantizar para las empresas estadounidenses el control de un territorio que se extiende desde el Ártico hasta la Antártica y el libre acceso sin ninguna clase de obstáculo de nuestros productos, servicios, tecnologías y capitales por todo el hemisferio.” 15 ¿Irrelevantes? Nótese la importancia de nuestra región como un gigantesco mercado para las inversiones estadounidenses, grandes oportunidades de inversión, fabulosas expectativas de rentabilidad posibilitadas por el control político que Washington ejerce sobre casi todos los gobiernos de la región, y todo esto en un territorio que alberga un repertorio casi infinito de recursos naturales de todo tipo.


Pero además de ello la nuestra podría ser, en función de probables desarrollos tecnológicos, la región que cuente con las mayores reservas petroleras del mundo: esa es la promesa contenida en la Faja del Orinoco y los megayacimientos submarinos recientemente descubiertos por Petrobrás en el litoral paulista. No lo es hoy, pero podría serlo en un futuro próximo. En todo caso, aun en las condiciones actuales, es la que puede ofrecer un suministro más cercano y seguro a Estados Unidos, dato harto significativo cuando las reservas del centro imperial no alcanzan para más de 10 años y las fuentes alternativas de aprovisionamiento son mucho más lejanas y cada vez más problemáticas e inciertas toda que vez han entrado en una zona de creciente inestabilidad política. Medio Oriente se ha convertido en un polvorín que puede estallar en cualquier momento, donde el resentimiento anti-estadounidense alcanza proporciones impresionantes aun en los “Estados-clientes” como Egipto, Arabia Saudita y Turquía. Derrotado en términos prácticos en Irak, al no poder estabilizar ese país creando las condiciones para apropiarse de su riqueza petrolera en las proporciones anheladas; estancado y con graves riesgos de sufrir otra derrota semejante en Afganistán, cegando las cuencas petroleras de Asia Central al paso que las de África Occidental carecen de las más elementales condiciones políticas requeridas para garantizar un flujo estable y previsible de petróleo hacia Estados Unidos, el petróleo venezolano -distante a apenas tres o cuatro días de navegación por un “mar interior” como el Caribe- es un imán que atrae incansablemente los peores designios de la Casa Blanca.


América Latina tiene asimismo grandes reservas de gas, dispone de casi la mitad del total de agua potable del planeta, y es el territorio donde se encuentran varios de los ríos más caudalosos del mundo y dos muy importantes acuíferos: el Guaraní y el de Chiapas. El primero no es el mayor del mundo, que es el Siberiano, pero sí es el que tiene mayor capacidad de recarga, lo que le asegura una duración prácticamente indefinida. Y el de Chiapas ya ha sido considerado como un muy significativo aporte para enfrentar el inexorable agotamiento del suministro de agua que afecta el Suroeste de Estados Unidos y que compromete el acceso al vital liquido de poblaciones como Los Angeles y San Diego. Si como dicen los expertos en cuestiones militares las guerras del siglo veintiuno serán guerras del agua, ¿cómo podría ser irrelevante un área que concentra casi la mitad del agua dulce del planeta?
América Latina también es rica en minerales estratégicos. Un trabajo reciente de Rodríguez Rejas en relación al tema demuestra que “desde mitad de la década de los noventa, cuando se dispara esta actividad, América Latina cuenta con una parte importante de la producción y reservas de varios minerales cuya principal fuente de destino es EU.” Prosigue esta autora recordando que “entre los diez primeros países mineros del mundo hay seis latinoamericanos: Perú, Chile, Brasil, Argentina, México, Bolivia y Venezuela” y que los países de la región se cuentan “entre los principales productores mundiales de minerales estratégicos y metales preciosos -son catalogados como tales el oro, plata, cobre y zinc-, así como por las reservas probadas de minerales estratégicos con alto precio en el mercado como el antimonio, bismuto, litio, niobio, torio, oro, zinc y uranio entre otros. En varios, el principal receptor de la producción es EU, especialmente en el caso del bismuto (88%), zinc (72%), niobio (52%) y en menor medida la fluorita (45%) y el cobre /45%).”

16 En línea con este análisis John Saxe-Fernández sostiene que la agenda militar/empresarial de los Estados Unidos en esta materia se refiere a los abastecimientos de petróleo, gas y el resto de los metales y minerales, “de la A de alúmina a la Z de zinc.” Y para sustanciar esta afirmación el experto señala que ya desde 1980 uno de los principales expertos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos había advertido al Congreso que amén de la fuerte dependencia de las importaciones petroleras este país carecía “de al menos cuarenta minerales esenciales para una defensa adecuada y una economía fuerte.” De esto se desprende la necesidad de que esos minerales puedan ser aportados por los países latinoamericanos, sustituyendo fuentes de abastecimiento mucho más inciertas y lejanas.

17 De acuerdo con informaciones proporcionadas por el Mineral Information Institute de Estados Unidos debe importar el cien porciento del arsénico, columbo, grafito, manganeso, mica, estroncio, talantium y trium que requiere, y el 99 porciento de la bauxita y alúmina, 94 porciento del tungsteno, 84 porciento del estaño, 79 porciento del cobalto, 75 porciento del cromo y 66 porciento del níquel.

18 Como lo asegura el Mineral Information Institute, cada estadounidense al nacer consumirá 2.9 millones de libras de minerales, metales y combustibles a lo largo de su vida: 923 de cobre, 544 de zinc, 14.530 de mineral de hierro, 5.93 millones de pies cúbicos de gas, 72.499 galones de petróleo, y así sucesivamente. La infografía que se inserta a continuación ilustra con elocuencia el enorme peso que ejerce sobre el planeta Tierra el sostenimiento del patrón de consumo establecido por el capitalismo norteamericano en ese país. Huelga añadir que los países latinoamericanos son grandes productores de la mayoría de estos minerales, metales y combustibles requeridos por el consumidor estadounidense.



Lo que cada norteamericano necesitará al nacer...


Lo anterior en relación a minerales, metales y combustibles. Pero la riqueza de América Latina no se agota allí. Miremos a la biodiversidad, ¿cómo podría ser irrelevante una región que cuenta con algo más del 40% de todas las especies animales y vegetales existentes en el planeta? Según informa un documento del programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente América Latina y el Caribe alberga a cinco de los diez países con mayor biodiversidad del planeta: Brasil, Colombia, Ecuador, México y Perú, así como la mayor área de biodiversidad del mundo: la cuenca amazónica que se extiende a partir de las estribaciones orientales de los Andes. Esta región contiene la mitad de las selvas tropicales del planeta, un tercio de todos sus mamíferos y algo más de sus especies reptiles, 41 porciento de sus pájaros y la mitad de sus plantas. Es también la región de más rápida deforestación a nivel mundial aunque posee más del 30 porciento del agua potable y un 40 porciento de los recursos acuíferos renovables del planeta. Los Andes, por último, son el hogar del 90 porciento de los glaciares tropicales, fuentes del diez por ciento del agua potable del planeta. La cuarta parte de la riqueza ictícola existente en los ríos interiores de todo el mundo se encuentra en esta parte del mundo. La mitad de las especies vegetales del Caribe, a su vez, son exclusivas de esa región y no se encuentran en ninguna otra. 19 Esta exuberante riqueza en materia de biodiversidad constituye un imán poderosísimo para las grandes transnacionales estadounidenses, dispuestas a imprimir -mediante los avances de la ingeniería genética- el sello de su copyright a todas las formas de vida animal o vegetal existentes y, a partir de ello, dominar por entero la economía mundial como lo están haciendo, en buena medida, con las semillas transgénicas. Por algo el tema de los derechos de propiedad intelectual tiene tanta prioridad para Washington, como lo atestiguan las durísimas negociaciones en el seno de la Organización Mundial del Comercio.


Por último, desde el punto de vista territorial, América Latina es una retaguardia militar de crucial importancia. Obviamente, los funcionarios del Departamento de Estado lo niegan rotundamente, pero los expertos del Pentágono saben que esto es así. Por eso el empecinamiento de Washington por saturar nuestra geografía con bases y misiones militares y su obstinación en garantizar la inmunidad del personal involucrado en las mismas. Si fuéramos tan poco importantes como se nos dice, ¿por qué la Casa Blanca se desvive proponiendo políticas que suscitan el repudio casi universal en la región? 20



Militarización de las relaciones interamericanas.


La verdadera cacería de recursos naturales desencadenada por el imperio inevitablemente estaba destinada a desencadenar una desorbitada expansión de la presencia militar al Sur del Río Bravo, coto privilegiado de su pillaje.21 Derrotado su gran proyecto estratégico, el ALCA, en la Cumbre de Presidentes de las Américas de Mar del Plata (Noviembre de 2005), bajo la dirección de Hugo Chávez y con la colaboración de Luiz Inacio “Lula” da Silva y Néstor Kirchner, la Casa Blanca sólo retrocedió para cobrar nuevos bríos y lanzarse de lleno a la reconquista de su influencia perdida. Los cambios que se habían sucedido desde finales del siglo pasado: la rebelión zapatista, la elección de Hugo Chávez, el auge del Foro Social Mundial en el primer quinquenio del presente siglo, las elecciones de Lula y Kirchner en Brasil y Argentina respectivamente y, más tarde, el triunfo de Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador y, en menor medida, del Sandinismo en Nicaragua convencieron a la burguesía imperial que el reordenamiento de la díscola y vasta región que se extiende hacia el Sur difícilmente podría lograrse apelando a los tradicionales mecanismos de la democracia burguesa. Pese a que éstos favorecían de manera sistemática los intereses y las preferencias imperiales los procesos de descomposición del orden neocolonial habían avanzado mucho: la resistencia de Cuba ante el bloqueo y una aberrante campaña de agresiones y sabotajes la hacía aparecer ante los ojos de millones de latinoamericanos como un faro cuya luz se hacía más resplandeciente con el transcurso del tiempo. Y la aparición de nuevos liderazgos radicales, como el de los ya mencionados Chávez, Morales y Correa, y de otros que sin serlo facilitaban sus iniciativas, como Kirchner, Correa y Vázquez en Uruguay, exigía correctivos que obligaban a arrojar por la borda los escasos escrúpulos democráticos de la derecha latinoamericana e imperial. De ahí las tentativas golpistas en Venezuela en 2002, Bolivia en 2008, Honduras en 2009 y Ecuador en 2010, no por casualidad cuatro países integrantes de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA).22 Si bien tres de estas cuatro tentativas fueron derrotadas, en Honduras el desenlace favoreció los planes del imperialismo: el presidente Mel Zelaya fue derrocado, el régimen golpista fue amparado por la abierta complicidad de Washington y el gobierno fraudulento de Porfirio Lobo inmediatamente reconocido por la Casa Blanca y su peón sudamericano, Álvaro Uribe.


El contra-ataque imperial se manifestó no sólo en el terreno de la desestabilización de gobiernos democráticos: sumamente expresiva fue la reactivación de la IV Flota, que había permanecida como una suerte de “célula dormida” del imperialismo desde 1950 y que ni siquiera había sido llamada a las armas durante la muy crítica coyuntura de Octubre de 1962 cuando se produjo la llamada “crisis de los misiles” entre la Unión Soviética y Estados Unidos. Pero el retroceso de los intereses estadounidenses en Sudamérica y el anuncio del presidente Lula del descubrimiento de un mega-yacimiento de petróleo en aguas continentales del Brasil precipitaron el llamado a levar anclar y hacerse a la mar de la IV Flota. 23 Lo mismo puede decirse en relación a la sucesión de bases militares que Estados Unidos ha logrado implantar en esta parte del mundo y que, sin duda alguna, ponen en evidencia la voluntad del imperio de fortalecer su presencia en la región y garantizar la exclusividad en el acceso a los estratégicos recursos que alberga el corazón de América del Sur. (Ver mapa al final de este trabajo)


Un aspecto poco examinado, y que convendría monitorear más cuidadosamente, es el siguiente: si bien es cierto que la Escuela de las Américas (School of the Americas, SOA), el nido en el cual se criaron los militares terroristas que asolaron la región, ya no tiene la importancia de antaño, lo cierto es que persisten todavía numerosos vínculos que articulan al Pentágono con las fuerzas armadas de América Latina y el Caribe. Fundada en 1946 y establecida en Panamá en ese mismo año, en 1984 reinicia sus actividades en territorio continental norteamericano, en Fort Benning, Georgia. La relocalización de la Escuela de las Américas fuera del suelo latinoamericano había sido uno de los puntos contemplados en las negociaciones del tratado Carter-Torrijos en 1977.24 Atenta a los cambios de los vientos políticos que soplaban en la región en el 2001 esta siniestra institución cambia de nombre y pasa a denominarse “Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación de Seguridad” (Western Hemisphere Institute for Security Cooperation WHISC). El cambio es mero maquillaje porque la institución continúa en el mismo sitio, con el mismo edificio, los mismos instructores y enseñando las mismas técnicas de tortura y represión. Lo más grave, salvo pocas excepciones la casi totalidad de los países del área: Colombia, Chile, Perú, Nicaragua, República Dominicana, Ecuador, Panamá, Honduras, El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Paraguay, México, Jamaica, Belice, Brasil, Canadá, Barbados, Grenada y St.Kitts continuaban enviando, en el 2009, sus oficiales de las fuerzas armadas a la SOA mientras que Argentina, Venezuela, Bolivia y Uruguay dejaron de hacerlo.25


Para resumir: pese a los cambios sociopolíticos existentes en la región todavía subsisten múltiples lazos que vinculan a las fuerzas armadas latinoamericanas con las agencias militares del imperio. Le asiste plenamente la razón a la especialista argentina Elsa Bruzzone cuando asegura que “debemos deshacernos de la Organización de Estados Americanos (OEA), del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), de la Junta Interamericana de Defensa, en resumen, de todo el sistema interamericano de defensa elaborado por Estado Unidos desde el año 1948.” 26


El proceso de militarización de las relaciones interamericanas
está lejos de ser un resultado accidental del nuevo escenario internacional sino que refleja las apremiantes necesidades del imperio para asegurarse el control excluyente de los recursos naturales necesarios para mantener su irracional y despilfarrador patrón de consumo. Por supuesto, esto tiene su contrapartida doméstica en la fuerte tendencia hacia la criminalización de la protesta social en numerosos países del área, en una dinámica que no es independiente sino estrechamente relacionada con la que prevalece en el plano internacional. Tal como lo ha observado en numerosos escritos Raúl Zibechi, este proceso es inherente al modelo de desarrollo extractivista, a la acumulación por desposesión (David Harvey) y al saqueo de los pueblos originarios y las masas campesinas latinoamericanas. La conclusión es que no hay extractivismo sin represión, y no hay relaciones interamericanas sin militarización.


Dadas estas condiciones no sorprende impulso y el abierto auspicio que Washington le está otorgando a las diversas “ofensivas destituyentes” en curso en la región. El caso de Honduras es sin duda el más citado y, tal vez, el más descarado. Allí fue el propio embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, quien advirtió, en un cable ahora revelado por las filtraciones de WikiLeaks, que “las Fuerzas Armadas, el Poder Judicial y el Congreso Nacional conspiraron contra el ex presidente Manuel Zelaya” y que lo que allí ocurrió fue un golpe de estado y no, como lo asegurara la Secretaria de Estado Hillary Clinton, un prolijo y legal recambio presidencial precipitado por las transgresiones cometidas por el presidente Zelaya. Esto no es nada novedoso sino, por el contrario, la ratificación de una tendencia permanente de la política exterior de Estados Unidos hacia nuestra región y que hoy se manifiesta también en la brutal ofensiva lanzada contra los gobiernos de izquierda como el de Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa y, en menor medida, a quienes son considerados como sus “compinches”: los gobiernos de Lula en Brasil y Cristina Fernández en Argentina. Las abiertas amenazas golpistas que se ciernen sobre Guatemala y Paraguay, sobre todo en este último país donde el protagonismo de la “embajada” ha llegado a extremos insólitos, así como la intensificación de la campaña en contra de Cuba puesta de manifiesto en los renovados recursos destinados a financiar las actividades de presuntos “disidentes” y que seguramente se intensificará con la asunción de algunos miembros de la derecha fascista en algunos cargos claves del Congreso (caso de la representante de la mafia anticubana Ileana Ros, por ejemplo, a la jefatura de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes) son claros indicios de que nuestra región deberá estar muy alerta para evitar que sus gobiernos progresistas sucumban ante el feroz ataque de la Roma americana, como gustaba decir a José Martí.


Una última reflexión en relación a este asunto: contrariamente a las ilusiones que brotaron al calor de la “obamamanía”, la presidencia de Obama no se apartó un ápice de la senda trazada por sus reaccionarios predecesores. No sólo fue él quien estampó su firma junto a la de Álvaro Uribe al pie del tratado mediante el cual Colombia cedía el uso de siete bases militares a los Estados Unidos -en una movida que equivale a la explícita conversión de ese país sudamericano en un protectorado norteamericano- sino que también admitió sin revisión continuar con el ASPAN -la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte- que, en los hechos, significa extender dentro de los territorios de México y Canadá (pero no a la inversa, si bien esto no está explícitamente prohibido) la jurisdicción de las fuerzas armadas estadounidenses, de algunas de sus agencias federales como la CIA, la DEA y el FBI, recortando significativamente la soberanía de sus vecinos del norte y del sur. No es un dato menor señalar el hecho de que, pese a su enorme importancia y su carácter lesivo para la soberanía de México, el ASPAN no sea un tratado sino simplemente un “compromiso político” o un “acuerdo de cooperación” entre los Ejecutivos de Estados Unidos, Canadá y México, el que, dada su informalidad, no está sujeto al control del Poder Legislativo de los países que establecen el acuerdo, lo cual configura una aberrante anomalía para esta clase de entendimientos. Tal como la manifestara la Canciller mexicana Patricia Espinosa, no existe ningún documento que especifique los términos de este acuerdo: por ejemplo, que armas podrán ser introducidas en México, el tamaño de la fuerza norteamericana, el ámbito territorial de su intervención, si existen o no inmunidades diplomáticas para los involucrados en esta operación. Tal como lo declarase la funcionaria arriba mencionada, “No hay documento firmado. No es un tratado internacional; es un documento que refleja el compromiso de ambos gobiernos de trabajar de manera conjunta”. El único documento escrito es, según la Canciller, apenas el comunicado conjunto emitido por los gobiernos de los tres países, ¡Nada más! El ASPAN tiene por objetivo coordinar los esfuerzos de lucha contra lo que se ha dado en llamar las “amenazas comunes”, mismas que fueron identificadas como “las organizaciones transnacionales del crimen organizado, el narcotráfico, el tráfico de armas, las actividades financieras ilícitas, el tráfico de divisas y la trata de personas”. Gracias a este “compromiso” las fuerzas ocupantes pueden ignorar la normativa internacional en la materia, porque no hay ningún vínculo formal que las obligue a ello. Pocas veces se constató tan flagrante e ignominiosa cesión de soberanía como el ASPAN, llevada a cabo de manera solapada, arbitraria y antidemocrática, lo que arroja un ominoso manto de sospecha sobre los gobiernos signatarios y carcome insanablemente sus pretendidas credenciales democráticas. Obama convalidó esta monstruosidad, lo cual retrata nítidamente cuál su total sujeción a las directivas establecidas por la clase dominante en Estados Unidos. ¡Menos mal que era tenido por “progresista”! 27



Una conclusión esperanzada


No obstante todo lo antes expuesto, es preciso subrayar que a pesar de las formidables presiones de todo tipo ejercidas por Estados Unidos Washington no pudo neutralizar la creciente influencia comercial y económica de China y, en algunos casos, como Rusia, la influencia ejercida también en la órbita militar. Este acelerado proceso de multipolarización económica y política, que contrasta abiertamente con el indisputado predominio militar de Estados Unidos, ha abierto un importante espacio para afianzar la autonomía y autodeterminación de Nuestra América. Países como Rusia han recuperado su gravitación en el área y otros como China, Irán, India y Sudáfrica juegan un papel cada vez más importante en los delicados equilibrios geopolíticos de la región.


Una prueba del menguado poderío norteamericano en el área la ofrece la sola enumeración de algunas derrotas que Estados Unidos experimentó en años recientes en esta parte del mundo. Sin ánimo de exhaustividad podríamos citar el desplante sufrido en la elección del Secretario General de la OEA, en Mayo del 2005, cuando por primera vez fue electo un candidato que no contaba con el apoyo de Estados Unidos. Poco después Washington sufriría una nueva derrota en Mar del Plata, cuando en Noviembre del 2005 naufragaría el ALCA. Estados Unidos experimentó también un duro revés al fracasar el golpe de estado en Venezuela, en 2002, y similares tentativas en Bolivia, 2008, y Ecuador, 2010. Lo mismo ocurrió en Junio del 2009, en San Pedro Sula, Honduras, cuando contrariando las explícitas posturas de Estados Unidos y sobreponiéndose a sus intensas presiones la Asamblea General de la OEA derogó la resolución adoptada en Punta del Este, en 1962 que había expulsado a Cuba del seno de la organización. Washington tampoco pudo impedir la realización de ejercicios navales conjuntos entre las marinas rusa y venezolana en el Mar Caribe (un “mar interior” de los Estados Unidos para los halcones del Pentágono) en Noviembre del 2008, en coincidencia con la visita del presidente de Rusia, Dimitri Medvédev a la República Bolivariana de Venezuela. Tampoco tuvo éxito la Casa Blanca en sus empeños por impedir la liberación de rehenes de las FARC en Colombia, pese a los denodados esfuerzos realizados por su peón Álvaro Uribe Vélez. No corrió mejor suerte el intento de impedir que el gobierno de Rafael Correa en Ecuador ordenara la inmediata evacuación de la base de Manta, ni tampoco pudo ser desestabilizado ese gobierno por el ataque de las fuerzas armadas de Colombia, con apoyo logístico de personal y equipo localizado en Manta, a un campamento de las FARC establecido al sur de la frontera colombo-ecuatoriana. Tampoco tuvo éxito en precipitar la caída de Correa mediante una abortada intentona de golpe de estado en Septiembre del 2010. Washington tampoco pudo impedir que el gobierno de Evo Morales expulsara al provocador embajador de Estados Unidos en ese país, Philip Goldberg, de tenebrosa participación en la partición de la ex Yugoslavia y la creación de Kosovo. Pese a sus presiones la Casa Blanca no pudo frustrar el proyecto de creación de la Unión Sudamericana de Naciones, que suplantó exitosamente a la OEA en desbaratar los golpes de estado en contra de Evo Morales y Rafael Correa, y la puesta en marcha de un Consejo Sudamericano de Defensa. Finalmente, tampoco pudo Estados Unidos frustrar la creación, en la II Cumbre de América Latina y el Caribe (CALC) y la XXI Cumbre del Grupo de Río, de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que iniciará sus funciones a partir de julio de 2011 luego de la III Cumbre CALC a realizarse en Venezuela.


Derrotas significativas, más el imperio no se da por vencido. Vuelve a la carga y, tal como lo enseña la historia, al igual que sus predecesores: el imperio británico, el español, el portugués, el otomano y el propio imperio romano, es en las fases de decadencia cuando se los imperios se tornan más virulentos y agresivos. Conviene, por eso, recordar algunas enseñanzas. La de Martí, cuando decía que los norteamericanos “creen en el derecho bárbaro, como único derecho: ‘esto es nuestro, porque lo necesitamos’.” Y ahí arremeten contra los pueblos que tienen aquello que excita el apetito del imperio. Las del Che, cuando en las Naciones Unidas sentenciaba que “(N)o se puede confiar en el imperialismo ni un tantito así, nada.” Y las de Fidel, cuando nos aconsejaba…
“No subestimar al enemigo imperialista [...] ¡El enemigo imperialista cometió el error de subestimarnos a nosotros! …nuestra patria se enfrenta al imperio más feroz de los tiempos contemporáneos, y [...] que [...] no descansará en sus esfuerzos por tratar de destruir la Revolución [...] crearnos obstáculos [...] por tratar de impedir el progreso y el desarrollo de nuestra patria [...] ese imperialismo nos odia con el odio de los amos contra los esclavos que se rebelan. [...] a ello se unen las circunstancias de que ven sus intereses en peligro; no los de aquí, sino los de todo el mundo.”



Posiciones militares de EEUU
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1 Un excelente compendio de esas discusiones se encuentra en Luis Maira, compilador: ¿Una nueva era de hegemonía norteamericana? (Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano, 1985). En Estados Unidos, los principales contribuyentes a ese debate fueron Robert Gilpin The political economy of international relations (Princeton: Princeton University Press, 1987); Paul Kennedy, The rise and fall of the Great Powers . Economic change and military conflict from 1500 to 2000. ( New York: Random House, 1987); Robert O. Keohane, After Hegemony. Cooperation and discord in the world political economy (Princeton, Princeton University Press, 1987); Henry R. Nau, The Myth of America’s Decline (New York and Oxford, Oxford University Press, 1990); Joseph S. Nye, Jr., Bound to lead. The changing nature of American power (New York: Basic Books, 1990) y también su “The changing nature of world power”, Political Science Quarterly, Vol. 105, Nº 2, 1990; Bruce Russett, “The mysterious case of vanishing hegemony; or is Mark Twain really dead?”, International Organization 39 (Spring 1985); Duncan Snidal, “Hegemonic stability theory revisited”, en International Organization 39 (Autumn 1985); Susan Strange, “The persistent myth of the lost hegemony”, International Organization 41 (Autumn 1987).


2 Cf Paul Kennedy, The rise and fall of the Great Powers . Economic change and military conflict from 1500 to 2000. ( New York: Random House, 1987); Emmanuel Todd, Après l’empire. Essai sur la décomposition du système américain (Paris: Gallimard, 2002)


3 Charles Krauthammer, “The unipolar moment”, en Foreign Affairs, Vol. 70, Nº 1, 1990-1991. Ver asimismo Immanuel Wallerstein, The decline of American Power (New Press. 2003) ; Chalmers Johnson The Sorrows of Empire: Militarism, Secrecy, and the End of the Republic ( New York: Metropolitan Books, 2004) y la obra de quien quizás sea el más radical teórico de la supremacía norteamericana, Robert Kagan, Of Paradise and Power: America and Europe in the New World Order (New York: Knopf, 2003)


4 Ver su Imperio (Buenos Aires: Paidós, 2002). Hemos examinado y criticado esa tesis en nuestro Imperio & Imperialismo. Una lectura crítica de Michael Hardt y Antonio Negri (ediciones varias)


5 La frase fue pronunciada en un discurso en ocasión de la graduación de los guardacostas estadounidenses el 21 de Mayo del 2003. Cf. http://georgewbush-whitehouse.archives.gov/news/releases/2003/05/20030521-2.es.html


6 En el documento del Departamento de Defensa, National Defense Strategy (Washington: Junio 2008), por ejemplo, se abre con la siguiente afirmación: “Los Estados Unidos, nuestros aliados y socios, enfrentan un amplio espectro de desafíos, entre los cuales se cuentan las redes transnacionales de extremistas violentos, estados hostiles dotados de armas de destrucción masiva, nuevos poderes regionales, amenazas emergentes desde el espacio y el ciberespacio, desastres naturales y pandémicos y creciente competencia para obtener recursos. El Departamento de Defensa debe responder a estos desafíos y a la vez anticipándose y preparándose para los de mañana.” (pg. 1, énfasis nuestro) Y poco antes, en su mensaje introductorio, el Secretario Robert M. Gates decía que “estamos involucrados en un conflicto que no tiene parangón alguno con lo que hemos enfrentado en el pasado.”


7 Cf. Karen E. Dynan and Donald L. Kohn: “The rise in U.S. Household indebtedness: causes and consequences” (Washington, D.C.: Federal Reserve Board of Washington, August 2007), pg. 40. Agradecemos a Eric Toussaint los datos suministrados en una comunicación personal el 26 de Marzo del 2009.


8 Cf. Alfredo Jalife-Rahme, “¿Más siete de Colombia? Las 865 bases militares de EEUU en 40 países”, en Rebelión, 10-08-2009 y Johnson, op. cit.


9 Las principales bases norteamericanas -no todas- en América Latina y el Caribe son las siguientes: Guantánamo; Puerto Rico; Comapala, en El Salvador; Palmerolas, en Honduras; Aruba; Curaçao; Mariscal Estigarribia, Paraguay, frontera Bolivia; Pedro Juan Caballero (DEA, Paraguay, sobre mismo la frontera Brasil); 7 bases más en Colombia; 4 en Panamá; Perú, acaba de ofrecer para sustituir a Manta; Malvinas (formalmente a cargo del Reino Unido y la OTAN, pero en la práctica bajo control estadounidense); Cayena, en la Guayana Francesa.


10 Comunicación personal del investigador argentino de las relaciones internacionales Juan Tokatlian,


11 No es un dato menor el hecho de que la movilización de la IV Flota se produjo sin que mediara una comunicación oficial de Washington a los jefes de estado de América Latina y el Caribe. Quienes recibieron la noticia fueron los Jefes de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la región.


12 Cf. Roberto Fernández Retamar, Todo Calibán (Buenos Aires: CLACSO, 2004) En uno de sus pasajes más luminosos el poeta y ensayista cubano dice que “el colonialismo ha calado tan hondamente en nosotros que sólo leemos con verdadero respeto a los autores anticolonialistas difundidos desde las metrópolis.” (pp. 39-40, énfasis en el original)


13 Hemos examinado este asunto en nuestro “La mentira como principio de política exterior de Estados Unidos hacia América Latina”, en Foreign Affairs en Español, Volumen 6, Nº 1, 2006, pp.61-68.


14 En su muy ilustrativo libro El Gran Tablero Mundial, Brzezinski pasa prolija revista a las distintas regiones y subregiones del mundo, con la sorprendente excepción de América Latina. Interrogado en una conferencia que dictara en la Universidad de Columbia (en Nueva York) por esa sorprendente ausencia replicó con sinceridad que en un sentido estricto América Latina y el Caribe no eran “regiones externas” sino que formaban parte del corazón mismo del imperio, “zonas interiores” del centro imperial estadounidense. Su status, por lo tanto, no era equiparable al Medio Oriente o a África Sub-Sahariana. Sobran los comentarios …


15 Esta sección re-elabora algunos párrafos de nuestro artículo “La mentira como principio de política exterior de Estados Unidos hacia América Latina », op. cit.


16 Rodríguez Rejas, María José ”La centralidad de América Latina en la estrategia de seguridad hemisférica de Estados Unidos”, en Rebelión, 3 de Noviembre de 2010, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=115986


17 John Saxe-Fernández, “América Latina : reserva estratégia de Estados Unidos”, en OSAL (Buenos Aires: CLACSO, 2009) Año X, Nº 25, Abril.

18 Cf. Mineral Information Institute, http://www.mii.org

19 Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (UNEP), State of Biodiversity in Latin America and the Caribbean en http://www.cbd.int/gbo/gbo3/doc/StateOfBiodiversity-LatinAmerica.pdf , pp. 1-3.


20 Sobre el tema ver John Saxe-Fernández, Terror e Imperio. La hegemonía política y económica de Estados Unidos. (México: Random House Mondadori-Arena Abierta, Colección Debate, 2005); Luis Suárez Salazar, Madre América. Un siglo de violencia y dolor (1898-1998) (La Habana: Editorial de Ciencias sociales, 2003) amén de los numerosos trabajos de Ana Esther Ceceña en el marco del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica de la UNAM, entre ellos El águila despliega sus alas de nuevo. Un continente bajo amenaza [en colaboración con Rodrigo Yedra y David Barrios], (Quito : FEDAEPS, 2009) y El Gran Caribe. Umbral de la geopolítica mundial [en colaboración con Rodrigo Yedra, Daniel Inclán y David Barrios], publicado por el mismo sello editorial el año 2010. Véase asimismo el trabajo de Sonia Winer, Mariana Carrolli, Lucía López y Florencia Martínez : Estrategia militar de Estados Unidos en América Latina, Cuaderno de Trabajo Nº 66, (Buenos Aires : Ediciones del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, 2006) http://www.centrocultural.coop/uploads/cuaderno66.pdf


21 Pese a tener cerca del 5 por ciento de la población mundial Estados Unidos consume el 25 por ciento del petróleo producido en el planeta.


22 A estos cuatro casos habría que agregar el golpe de estado perpetrado contra Jean- Bertrand Aristide en Haití, en 2004, aunque no se trata de un fenómeno estrictamente comparable con los demás.


23 Sobre ésto ver nuestro “La IV Flota derrotó a Imperio”, en Rebelión , 21 Agosto 2008, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=71635
Añadimos: no sólo “hacerse a la mar”. Tal como lo señaláramos más arriba la IV Flota dispone de navíos especialmente adaptados para remontar los ríos interiores de Sudamérica.


24 La SOA instruyó, hasta su transformación, unos 61 miembros de las fuerzas armadas latinoamericanas. Entre ellos sobresalen algunos de los más siniestros tiranos y asesinos de la región, entre ellos Leopoldo F. Galtieri y Roberto Viola (Argentina); Manuel Contreras (Chile); Vladimiro Montesinos (Perú), Manuel Noriega (Panamá), Hugo Banzer (Bolivia) y Roberto D’Aubuisson, jefe del “escuadrón de la muerte” que tuvo a su cargo la matanza de los jesuitas en El Salvador.


25 Cf. http://www.scribd.com/doc/24663035/UntitledLA-OPERACION-CONDOR-TERRORISMO-DE-ESTADO-EN-AMERICA-LATINA-%E2%80%93


26 Cf. Natalia Brite, “Sistema “interamericano” o soberanía regional”, entrevista a Elsa Bruzzone, en http://alainet.org/active/36888


27 Sobre el ASPAN ver la exposición hecha por Carlos Fazio http://clasefazio.wordpress.com/2010/04/13/aspan-plan-mexico-y-soberania-nacional-exposicion-de-clase/ . La información oficial del gobierno mexicano sobre el ASPAN se encuentra en http://www.sre.gob.mx/eventos/aspan/faqs.htm

lunes, 9 de mayo de 2011

Las mentiras y las incógnitas en la muerte de Bin Laden

Los hombres que ejecutaron a Bin Laden no actuaron por su cuenta: cumplían órdenes del Gobierno de Estados Unidos. Habían sido rigurosamente seleccionados y entrenados para misiones especiales. Se conoce que el Presidente de Estados Unidos puede, incluso, comunicarse con un soldado en combate.

Horas después de realizar la acción en la ciudad paquistaní de Abbottabad, sede de la más prestigiosa academia militar de ese país e importantes unidades de combate, la Casa Blanca ofreció a la opinión mundial una versión cuidadosamente elaborada sobre la muerte del jefe de Al Qaeda, Osama Bin Laden.

Como es lógico, la atención del mundo y la prensa internacional se centraron en el tema, desplazando las demás noticias de la esfera pública.

Las cadenas de televisión norteamericanas divulgaron el discurso esmeradamente elaborado del Presidente, y mostraron imágenes de la reacción pública.

Era obvio que el mundo se percataba de la delicadeza del asunto, ya que Pakistán es un país de 171 millones 841 mil habitantes -[donde Estados Unidos y la OTAN llevan a cabo una devastadora guerra que dura ya diez años]- poseedor de armamento nuclear y tradicional aliado de Estados Unidos.

Sin duda que el país musulmán no puede estar de acuerdo con la sangrienta guerra que Estados Unidos y sus aliados llevan a cabo contra Afganistán, otro país musulmán con el que comparte la complicada y montañosa frontera trazada por el imperio colonial inglés, donde tribus comunes viven a ambos lados de la línea divisoria.

La propia prensa de Estados Unidos comprendió que el Presidente ocultaba casi todo.

Las agencias de noticias occidentales: ANSA, AFP, AP, Reuters y EFE, la prensa escrita e importantes sitios Web expresan interesantes informaciones sobre el hecho.

The New York Times asegura "que los hechos difieren significativamente de la versión oficial presentada el martes por la Casa Blanca y altos funcionarios de inteligencia, según los cuales la muerte de Bin Laden —que finalmente reconocieron no iba armado aunque aseguraron que se ‘resistió’— se había producido en medio de un intenso tiroteo.

"Más según el rotativo neoyorquino, la operación, ‘aunque caótica y sangrienta, fue extremadamente unilateral con una fuerza de más de 20 miembros de los SEAL rápidamente despachando el puñado de hombres que protegía a Bin Laden’."

"¼ el ‘Times’ asegura ahora que ‘los únicos disparos efectuados por los que se encontraban en el complejo residencial se produjeron al principio de la operación’.

"Exactamente, tuvieron lugar ‘cuando el mensajero de confianza de Bin Laden, Abu Ahmed al Kuwaiti, abrió fuego desde detrás de la puerta de la casa de huéspedes adyacente a la casa donde Bin Laden se escondía’.

"‘Después de que los SEALs mataron a Kuwaiti y a una mujer en la casa de huéspedes, los estadounidenses no fueron atacados con disparos ni una sola vez más’, sostiene el rotativo en base a dichas fuentes, cuya identidad no revela¼ "

"El martes, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, había asegurado en una ‘narrativa’ de los acontecimientos de la madrugada del domingo al lunes que el comando estadounidense sufrió un tiroteo ‘a lo largo de la operación’.

"También el director de la CIA, Leon Panetta, había hablado de ‘algunos tiroteos’ mientras los militares de élite estadounidenses iban despejando las plantas de la residencia donde se escondía Bin Laden."

"De otro lado sin embargo, el diario asegura que aunque Bin Laden no había alzado un arma cuando fue abatido, los comandos que lo localizaron en una de las habitaciones vieron que el líder de Al Qaida tenía una ‘AK-47 y una pistola Makarov al alcance de la mano’."

Hoy 6 de mayo continúan las noticias.

Desde Washington una de las agencias informa que solo un hombre disparó contra las fuerzas estadounidenses. A continuación narra que "En plena noche del domingo, varios helicópteros con 79 miembros de un comando estadounidense a bordo se acercan a la residencia de Osama Bin Laden en Abbottabad, al norte de Islamabad. Habían partido desde un lugar no especificado y volaban bajo para evitar ser detectados por radar, ya que Pakistán no había sido informado de la redada.

"- Dos helicópteros liberan a más de 20 efectivos Seals de la Marina en el recinto de la residencia, que tiene paredes de cuatro a seis metros de alto cubiertas con alambres de púa. Uno de los helicópteros, un MH-60 Blackhawk, aparentemente modificado para evitar radares, aterriza bruscamente a causa de una "falla mecánica" y queda fuera de uso, según un primer informe de funcionarios estadounidenses.

"- Un grupo de efectivos se dirige hacia un edificio anexo a la residencia principal. El mensajero de Bin Laden lo ve, abre fuego contra los miembros del comando y es abatido junto a su mujer. Este hombre es el único ocupante de la residencia que dispara contra los estadounidenses. Esta afirmación contrasta con un primer informe de Washington en el que se describía un intercambio de disparos en los 40 minutos que duró la operación."

"¼ otro equipo entra a la casa principal de tres plantas."

"¼ se topa con el hermano del mensajero, quien también es abatido, según un funcionario estadounidense que no dio más precisiones. Según la cadena de televisión NBC, el hombre tenía una mano en su espalda cuando el comando entró a la habitación donde se encontraba. Por eso los efectivos creyeron que tenía un arma, aunque no era el caso.

"- Las fuerzas estadounidenses suben las escaleras, y en una de las habitaciones encuentran a un hijo adulto de Bin Laden, Khalid, quien también es abatido¼ "

"- En el último piso, los efectivos encuentran a Osama Bin Laden y a su esposa en el dormitorio. Su esposa intenta interponerse y es herida en una pierna. Bin Laden no da señales de rendirse y recibe un disparo en la cabeza y, según algunos medios estadounidenses, también en el pecho. Las primeras versiones de la redada indicaron que Bin Laden ‘se resistió’ y que había usado a su mujer como escudo humano, pero esta información fue desmentida más tarde por la Casa Blanca.

"- El presidente Barack Obama, que sigue los acontecimientos desde la Casa Blanca, es informado de que el comando identificó a Bin Laden. Un reporte de la revista Time, basado en una entrevista con el director de la CIA, Leon Panetta, sugiere que Bin Laden fue asesinado menos de 25 minutos después de iniciada la operación.

"- En la habitación de Bin Laden, los Navy Seals encuentran un fusil de asalto soviético AK-47 y una pistola rusa de 9 mm. También hallan otras armas en la residencia, pero no trascienden detalles.

"- Las fuerzas especiales también encuentran dinero y números de teléfono cosidos en la ropa del jefe de Al Qaida¼ "

"- El comando recoge todo lo que puede servir como fuente de información: bloc de notas, cinco ordenadores, 10 discos duros y un centenar de dispositivos de almacenamiento (CD's, DVD's, USB)."

"¼ trasladan a un lugar seguro a una veintena de mujeres y niños presentes en la residencia y destruyen luego el helicóptero accidentado.

"¼ 38 minutos después del inicio de la operación, los helicópteros parten con el cadáver de Bin Laden.

La AP publica datos de interés político y también humanos:

"Una de las tres esposas que vivían con Osama Bin Laden dijo a sus interrogadores paquistaníes que permaneció durante cinco años en la vivienda donde se escondía el prófugo, y podría ser una importante fuente de información sobre cómo evitó la captura durante tanto tiempo, dijo el viernes un funcionario del espionaje paquistaní."

"La esposa de Bin Laden, Amal Ahmed Abdullfattah, nacida en Yemen, dijo que nunca abandonó los pisos altos de la casa en los 5 años que residió en ella.

"Ella y las otras dos esposas de Bin Laden están siendo interrogadas en Pakistán tras ser detenidas en el asalto del lunes perpetrado por comandos navales estadounidenses contra la residencia de Bin Laden en la aldea de Abbottabad. Las autoridades paquistaníes tienen detenidos además a ocho o nueve niños encontrados en la vivienda cuando se retiraron los comandos.

"Debido a los relatos cambiantes e incompletos de los funcionarios estadounidenses sobre lo sucedido en el asalto, las declaraciones de las esposas de Bin Laden quizá aporten detalles de la operación.

"Además, sus relatos podrían ayudar a ilustrar cómo pasaba el tiempo Bin Laden y lograba permanecer oculto en una vivienda grande cercana a una academia militar en una ciudad acuartelada, a dos horas y media de coche de la capital, Islamabad.

"El funcionario paquistaní dijo que agentes de la CIA no tuvieron acceso a las mujeres detenidas."

"La proximidad del escondite de Bin Laden a la guarnición militar y la capital paquistaní levantó sospechas en Washington que el fugitivo fue protegido quizá por las fuerzas de seguridad de Pakistán."

La agencia EFE indaga sobre lo que piensan los habitantes de Pakistán:

"Un 66 por ciento de los paquistaníes no creen que las fuerzas especiales de EE.UU. mataran al líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, sino a otra persona, según un sondeo conjunto del instituto demoscópico británico YouGov y de Polis, de la Universidad de Cambridge.

"El sondeo se llevó a cabo entre usuarios de internet, que suelen tener mayor cultura, de tres grandes ciudades, Karachi, Islamabad y Lahore, con exclusión de grupos demográficos rurales, lo que hace que los resultados sean más sorprendentes, según los investigadores.

"Un 75 por ciento dice desaprobar además la violación de la soberanía paquistaní por EE.UU. en la operación para capturar y dar muerte a Bin Laden.

"Menos de tres cuartas partes de los encuestados no cree que Bin Laden autorizase los ataques del 9 11 contra Estados Unidos, que justificaron la invasión norteamericana de Afganistán y la lucha contra el terrorismo islamista.

"El 74 por ciento opina que el Gobierno de Washington no respeta el Islam y se considera en guerra con el mundo islámico y un 70 por ciento desaprueba la política paquistaní de aceptar ayuda económica de EE.UU.

"El 86 por ciento se opone además a que el Gobierno paquistaní permita en el futuro o critica que haya autorizado antes ataques con aviones no pilotados contra grupos militantes.

"Un 61 por ciento de los paquistaníes interrogados dice simpatizar con los talibanes o creer que éstos representan puntos de vista respetables frente a sólo un 21 por ciento que se muestra radicalmente en contra."

La agencia Reuters aporta igualmente interesantes datos:

"Una de las esposas de Osama Bin Laden dijo a sus interrogadores pakistaníes que el líder de Al Qaeda y su familia vivieron durante cinco años en la villa donde fue abatido por comandos estadounidenses esta semana, dijo el viernes un funcionario de seguridad.

"La fuente, que identificó a la mujer como Amal Ahmed Abdulfattah, dijo a Reuters que la más joven de las tres esposas de Bin Laden resultó herida en el operativo.

"Según el funcionario, Abdulfattah dijo a los investigadores pakistaníes que ‘Vivíamos allí desde hacía cinco años’."

"Las fuerzas de seguridad pakistaníes detuvieron a entre 15 y 16 personas que vivían en el complejo, después que los comandos estadounidenses se llevaron el cuerpo de Bin Laden, dijo el funcionario. Entre los detenidos se encuentran las tres esposas de Bin Laden y varios niños."

Un avión yanki sin piloto mató hoy no menos de 15 personas en Waziristán, al norte de Pakistán, según la agencia ANSA. Otras sufrieron heridas graves. Pero, ¿quién se va a ocupar de esos asesinatos diarios en aquel país?

Me hago sin embargo una pregunta. ¿Por qué tanta coincidencia entre el asesinato realizado en Abbottabad y el intento de asesinar simultáneamente a Gaddafi?

Uno de sus hijos más jóvenes, que no se mezclaba en los asuntos políticos, Saif al Arab, estaba reunido en la casa donde residía con un hijo pequeño y dos primos menores; Gaddafi y su esposa lo habían visitado hasta poco antes del ataque de los bombarderos de la OTAN. La casa fue destruida; murieron Saif al Arab y los tres niños; Gaddafi y la esposa se habían retirado poco antes. Era un hecho sin precedentes. Pero el mundo apenas se ha enterado.

¿Fue acaso una simple casualidad la coincidencia de ese hecho y el ataque contra el refugio de Osama Bin Laden, que el Gobierno de Estados Unidos conocía perfectamente y lo vigilaba con todos los detalles?

Un despacho de hoy, procedente de Ciudad del Vaticano informaba:

"Mayo 6 (ANSA)- Giovanni Innocenzo Martinelli, el vicario apostólico de Trípoli, dijo hoy a la agencia vaticana Fides que no tiene intención de ‘interferir con la actividad política de nadie’, pero afronta el deber de advertir que los bombardeos a Libia ‘son inmorales’.

"‘Me sorprende que se hayan hecho declaraciones sobre el hecho de que debería ocuparme solo de cuestiones espirituales, y que los bombardeos fueron autorizados por la ONU. Pero esto no significa que la ONU, la OTAN o la Unión Europea tengan la autoridad moral para decidir bombardeos’, agregó.

"‘Quisiera subrayar —agregó— que bombardear no es un acto dictado por la conciencia civil y moral de Occidente, o más en general de la humanidad. Bombardear es siempre un acto inmoral’."

Otro cable de la agencia ANSA informa sobre la posición de China y Rusia.

"Moscú, Mayo 6 -Los gobiernos de China y Rusia se declararon hoy ‘extremadamente preocupados’ por la guerra en Libia y dijeron que actuarán en conjunto para reclamar un cese del fuego."

"‘Nuestra convicción es que el objetivo más importante es obtener el cese del fuego inmediato’, declaró Yang Jeichi, canciller chino".

Están ocurriendo hechos verdaderamente preocupantes.



Fidel Castro Ruz
Mayo 6 de 2011
8 y 17 p.m.

viernes, 6 de mayo de 2011

El asesinato de Osama Bin Laden

Los que se ocupan de estos temas conocen que, el 11 de septiembre de 2001, nuestro pueblo se solidarizó con el de Estados Unidos y brindó la modesta cooperación que en el campo de la salud podíamos ofrecer a las víctimas del brutal atentado a las Torres Gemelas de Nueva York.

Ofrecimos también de inmediato las pistas aéreas de nuestro país para los aviones norteamericanos que no tuvieran dónde aterrizar, dado el caos reinante en las primeras horas después de aquel golpe.

Es conocida la posición histórica de la Revolución Cubana que se opuso siempre a las acciones que pusieran en peligro la vida de civiles.

Partidarios decididos de la lucha armada contra la tiranía batistiana; éramos, en cambio, opuestos por principios a todo acto terrorista que condujera a la muerte de personas inocentes. Tal conducta, mantenida a lo largo de más de medio siglo, nos otorga el derecho a expresar un punto de vista sobre el delicado tema.

En acto público masivo efectuado en la Ciudad Deportiva expresé aquel día la convicción de que el terrorismo internacional jamás se resolvería mediante la violencia y la guerra.

(OSAMA) fue por cierto, durante años, amigo de Estados Unidos que lo entrenó militarmente, y adversario de la URSS y del socialismo, pero cualquiera que fuesen los actos atribuidos a Bin Laden, el asesinato de un ser humano desarmado y rodeado de familiares constituye un hecho aborrecible. Aparentemente eso es lo que hizo el gobierno de la nación más poderosa que existió nunca.

El discurso elaborado con esmero por Obama para anunciar la muerte de Bin Laden afirma: "¼ sabemos que las peores imágenes son aquellas que fueron invisibles para el mundo. El asiento vacío en la mesa. Los niños que se vieron forzados a crecer sin su madre o su padre. Los padres que nunca volverán a sentir el abrazo de un hijo. Cerca de 3 000 ciudadanos se marcharon lejos de nosotros, dejando un enorme agujero en nuestros corazones."

Ese párrafo encierra una dramática verdad, pero no puede impedir que las personas honestas recuerden las guerras injustas desatadas por Estados Unidos en Iraq y Afganistán, a los cientos de miles de niños que se vieron forzados a crecer sin su madre o su padre y a los padres que nunca volverían a sentir el abrazo de un hijo.

Millones de ciudadanos se marcharon lejos de sus pueblos en Iraq, Afganistán, Vietnam, Laos, Cambodia, Cuba y otros muchos países del mundo.

De la mente de cientos de millones de personas no se han borrado tampoco las horribles imágenes de seres humanos que en Guantánamo, territorio ocupado de Cuba, desfilan silenciosamente sometidos durante meses e incluso años a insufribles y enloquecedoras torturas; son personas secuestradas y transportadas a cárceles secretas con la complicidad hipócrita de sociedades supuestamente civilizadas.

Obama no tiene forma de ocultar que Osama fue ejecutado en presencia de sus hijos y esposas, ahora en poder de las autoridades de Pakistán, un país musulmán de casi 200 millones de habitantes, cuyas leyes han sido violadas, su dignidad nacional ofendida, y sus tradiciones religiosas ultrajadas.

¿Cómo impedirá ahora que las mujeres y los hijos de la persona ejecutada sin Ley ni juicio expliquen lo ocurrido, y las imágenes sean transmitidas al mundo?

El 28 de enero de 2002, el periodista de la CBS Dan Rather, difundió por esa emisora de televisión que el 10 de septiembre de 2001, un día antes de los atentados al World Trade Center y al Pentágono, Osama Bin Laden fue sometido a una diálisis del riñón en un hospital militar de Pakistán. No estaba en condiciones de ocultarse y protegerse en profundas cavernas.

Asesinarlo y enviarlo a las profundidades del mar demuestra temor e inseguridad, lo convierten en un personaje mucho más peligroso.

La propia opinión pública de Estados Unidos, después de la euforia inicial, terminará criticando los métodos que, lejos de proteger a los ciudadanos, terminan multiplicando los sentimientos de odio y venganza contra ellos.



Fidel Castro Ruz
Mayo 4 de 2011
8 y 34 p.m.